Martes 25 septiembre 2018

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Héroe de Brasil 2014 formará jugadores al finalizar su carrera

Javier Carvajal   [email protected] |  Miércoles 11 Abril, 2018


“¡Michael, bendita la hora en que te parieron!”, dijo el narrador Kristian Mora, la célebre frase que posteriormente se viralizaría, al comentar el penal con el que el defensor Michael Umaña, le dio a Costa Rica un pase histórico a los cuartos de final en el Mundial Brasil 2014.

“A veces lo veo y no lo creo y se me vienen las lágrimas. Lo que más me llena es abrir otra página en la historia de nuestro fútbol. Me recordarán por ese momento”, declaró Umaña en entrevista con ACCIÓN.

Ese penal histórico se convirtió en un sello y una sombra que nunca se alejará de la vida del zaguero central del Cartaginés y que lo convirtió en un ídolo para muchos niños y adolescentes que sueñan con seguir sus pasos, así como él hizo con otros jugadores durante su formación como futbolista.

“Siempre he querido ser un ejemplo porque vengo de una familia humilde, una familia sencilla, de ser un campesino, lo digo con mucho orgullo. No solo después del penal, sino antes he intentado ser ese ejemplo que muchos necesitan porque en algún momento también lo necesité y me guié por algunos compañeros de más experiencia. Es un honor ser parte de esta generación tan privilegiada. Ojalá y lleguen cosas mejores para nuestro fútbol y podamos romper lo que se ha hecho”, agregó.

Durante el inicio de su carrera, tanto en Carmelita como en Herediano, hubo muchos jugadores como Benjamín Mayorga, Richard Mahoney, Allan Oviedo, Jafet Soto y Mauricio Wright que ayudaron en su desarrollo; sin embargo, Juan Cayasso marcó su vida más que el resto.

“Aunque estaba muy joven y era un muchacho inmaduro, recuerdo que era (Cayasso) una gran persona que te daba ese ejemplo, que te aconsejaba en el entrenamiento. Siempre trataba de ayudar. Ya había ganado muchas cosas y quería transmitirlo. Me acuerdo de la personalidad que tenía y ese don de querer ayudar y transmitir enseñanzas”, resaltó.

Es por ello, que ahora el brumoso intenta dejarles a los jóvenes un legado y ayudarles a surgir como futbolistas.

“Aprendí mucho de ellos, fueron espejos para mí y traté de absorber lo bueno que tenían. Les agradezco porque me dieron esa mano que necesité. Ahora me toca a mí. Yo me pongo con los jóvenes y trato de traspasar eso que a mí me dejaron”, expresó.

A sus 35 años, el exmundialista se encuentra en un momento de reflexión y debe tomar una decisión sobre su futuro: la fecha de su retiro del fútbol profesional.

En caso de asistir a la Copa Mundial de Rusia 2018, a Umaña le gustaría finalizar su carrera vistiendo la camiseta de la Selección Nacional tras haber cumplido los 100 partidos con la Tricolor; sin embargo, desde ya analiza opciones para preparar su retiro en caso de que la convocatoria no llegue. Aseguró tener ofertas y analiza sus opciones, ya que su contrato con Cartaginés finaliza a mitad de año.

“Carmelita. Fue donde nací, donde hice mis primeros pasos. Le guardo un gran cariño, hice mi liga menor ahí y uno de los planes es terminar ahí. Otro es fuera del país en una liga extranjera para más estabilidad”, destacó.

Pese a no tener definido cuánto más estará dentro del terreno de juego como jugador profesional, Umaña quiere dedicarse a la formación de jóvenes y no a la dirección técnica.

“Quiero trabajar con niños en formación, prepararme para la parte que más me gusta; empezar a traspasar a jóvenes todas las experiencias que he vivido en mi carrera, ya que hace mucha falta en el fútbol nacional”, dijo.

Su rastro en el fútbol

Michael Umaña tuvo una extensa carrera internacional.

El defensor jugó en clubes como L.A. Galaxy y Chivas USA de la MLS, Comunicaciones de Guatemala y el Persépolis FC y Pars Jam de Irán. Esta última resultó ser una “sorpresiva” y enriquecedora etapa tanto en lo personal como para su familia.

“Fue muy impresionante porque la gente se identificó conmigo y nuestro país. Conocían mucho y querían saber más. Era lo que másme llenaba de orgullo porque se sabía poco y todos empezaron a buscar de Costa Rica, me recordaban el momento del penal”, contó.

En ese momento, a sus 32 años, el futbolista no dudó en aceptar lo que catalogó como una “muy buena” oferta del Persépolis no solo en la parte económica; aunque muchos cuestionaron la decisión de ir a jugar a Irán.

Su esposa siempre lo apoyó y le pidió ir pese a la preocupación que le causaba el país de destino.

“Ella siempre me ha dicho que las oportunidades hay que tomarlas. Yo le dije al equipo que quería ir al país y conocer y ver en qué condiciones viviríamos mi familia y yo. Lo hicimos así y fue una experiencia muy buena. Vivimos muy bien en un país donde, por la información que uno recibe, se dice que no se puede vivir, pero al contrario, la gente es muy amena” recordó.

El mundialista de Alemania 2006 y Brasil 2014, quien militó en los cuatro equipos grandes de Costa Rica (Club Sport Herediano, el Deportivo Saprissa, la Liga Deportiva Alajuelense y el Club Sport Cartaginés) además de Carmelita, Brujas FC y Liberia, nunca tuvo problemas con ninguna afición, situación que lo hace sentirse orgulloso de su labor.

“Nadie puede decir que Michael vino a dar un mal ejemplo, a ser un jugador sin valores, vino a destruir un camerino o ser negativo. Es lo que más me llena porque me voy con la frente en alto de donde he salido siempre. He sido buen compañero, buen profesional y de eso creo que nadie puede decir otra cosa. Así espero terminar mi carrera, lo poco que me queda”, concluyó.

 

Perfil del jugador

Nombre: Michael Umaña

Edad: 35 años

Estatura: 1,78 m

Peso: 73 kg

Partidos Selección Nacional: 102

Clubes: 7

 

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