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Lunes, 10 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


¡Hasta pronto!

Juan Carlos Pérez [email protected] | Sábado 24 noviembre, 2007


¡Hasta pronto!

Juan Carlos Pérez Herra

Uno de los mayores retos de mi vida fue aceptar la invitación que me hiciera Fred Blaser, Presidente del periódico LA REPUBLICA, para escribir semanalmente una columna sobre diferentes tópicos relacionados con el acontecer de nuestro tiempo.
A decir verdad, la primera vez que me sugirió la idea fue en el año 2001. Sin embargo, el asunto se materializó 12 meses después, ya que para aquel momento estaba metido de cabeza en tareas de carácter académico-administrativas en el ámbito universitario. Lo que me dejaba poco tiempo para elaborar algo medianamente aceptable para el lector de un medio escrito que estaba especializándose en temas afines con el mundo de los negocios, la economía y las finanzas.
También he de confesar que albergaba cierto temor frente a un oficio que consideraba y, continúo considerando, de gran responsabilidad. Eso de pasar de la noche a la mañana a formar parte de la pretenciosa lista que, desde los distintos medios de comunicación, aspiran a convertirse en lo que algunos llaman formadores de opinión, me resultaba parecido a un pesado fardo de lingotes de hierro.
En otras palabras, algo que realmente demandaba compromiso y toma de posición con temas candentes que, en muchas ocasiones, no serían compartidos por la gran mayoría de los lectores.
Fue así como en julio de 2002, inicié la aventura con una primera columna que tenía como nombre: “La última oportunidad”. Título que bajo la óptica de estos cinco años, resulta más que simbólica ante la segunda invitación cursada por Fred, meses después de aquella primera reunión.
Hoy, después de 230 columnas, largas conversaciones sobre temas de interés nacional con amigos, estudiantes, profesionales distinguidos, compañeros de trabajo, profesionales y algunos familiares. Además de la lectura obligada de libros, artículos de revistas, periódicos nacionales y extranjeros, consultas a los más diversos sitios de Internet y, en fin, toda clase de información que me permitiera una aproximación lo menos sesgada posible a la temática de mis artículos, he llegado a la conclusión de que ya es hora de que cierre esta primera fase como columnista de tan prestigioso medio escrito.
Es grande la deuda que tengo con muchos por el apoyo que me brindaron durante estos cinco años. Bajo el riesgo en que siempre se incurre cuando se enlista el nombre de las personas que ayudaron en la tarea, mi eterno agradecimiento a Fred, Luis Alberto, Flor Campos, Carmen Juncos y a todo el personal de LA REPUBLICA que hicieron posible la impresión semanal de mis escritos. Pero muy especialmente, a Sonia Mayela, mi esposa, quien siempre tuvo la paciencia para leer y corregir las versiones de lo que, inicialmente, pensaba era una columna de opinión. Y, por supuesto, a usted amigo lector, por los valiosos minutos de su tiempo que dedicó a la lectura de mis artículos. ¡Hasta pronto!