Una llamada a un hijo o hija sin recibir respuesta puede convertirse en una de las mayores preocupaciones para una madre.
Ese temor es el punto de partida de la nueva campaña de Grupo Purdy por el Día de la Madre, que utiliza una historia familiar para recordar que la seguridad en carretera también depende de las decisiones que se toman al volante.
El video comienza con un teléfono que suena dentro de un vehículo accidentado.
El parabrisas está quebrado y las bolsas de aire desplegadas, mientras al otro lado de la llamada una madre espera respuesta.
La tensión cambia cuando la joven finalmente contesta y dice: “Aló, mami, estoy bien. Escúcheme: te amo”.
La campaña plantea que llegar a casa no depende únicamente de quien conduce, pues una decisión al volante también puede afectar a pasajeros, peatones, motociclistas y a otras personas que utilizan las vías.
“Queremos que todas las personas lleguen seguras a su destino y que este 15 de agosto puedan reunirse con sus familias. Manejar con responsabilidad no es solo cuidarse a uno mismo; es cuidar a quien va al lado, a quien cruza la calle, a quien viaja en motocicleta y a todas las personas que comparten la vía”, dijo Ana María Sequeira, directora de Relaciones Corporativas y Sostenibilidad de Grupo Purdy.
El mensaje toma relevancia frente a las cifras de siniestralidad vial del país.
Entre 2012 y 2023, se contabilizaron 5.438 personas fallecidas en el sitio de un siniestro vial, según el Estudio de Movilidad Segura 2025, elaborado por Grupo Purdy en alianza con el Centro para la Sostenibilidad Urbana,
La cifra aumenta cuando se consideran las personas que fallecieron durante los 30 días posteriores al accidente, criterio utilizado internacionalmente para medir las muertes por esta causa. Bajo esa metodología, el número es en promedio 54% mayor.
Durante 2024 se registraron 834 defunciones por siniestros viales, equivalente a una tasa de 15 personas por cada 100.000 habitantes.
Además, el estudio calcula que por cada fallecimiento, hay, en promedio, 4,4 personas con lesiones graves y 28,9 con lesiones leves.
Es decir, detrás de cada accidente existe un impacto que puede alcanzar a varias familias, incluso cuando la persona involucrada sobrevive.