Fuerte regaño del TSE a Rodrigo Chaves es calificado de “lamentable” e “impreciso” por el Gobierno
Mandatario “amenaza la paz y tranquilidad del país” en época electoral, según magistrada Eugenia Zamora.
El Gobierno de Rodrigo Chaves calificó de “lamentable” y "impreciso" el fuerte llamada de atención que hizo ayer el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el cual acusó al mandatario de “amenazar la paz y tranquilidad del país” en época electoral con sus constantes críticas a la institución.
En una breve comunicación con la prensa, el Gobierno anunció que será hasta la otra semana que Chaves se refiera a los hechos en la tradicional rueda de prensa.
Sin embargo, ya adelantó que el regaño fue recibido de mala manera.
En un mensaje inédito en la historia política de Costa Rica, Eugenia Zamora, presidenta del TSE, acusó ayer al mandatario Chaves de amenazar la paz y la tranquilidad de Costa Rica en época electoral.
En un video de siete minutos y acompañada de todos los magistrados, Zamora pidió respeto para ella como persona, pero, más importante aún, para su investidura como magistrada y presidenta del órgano electoral.
La funcionaria, de 76 años, calificó al mandatario de irrespetuoso, de promover agravios en su contra y de socavar la pureza de las decisiones del TSE en torno a varios temas, como la investigación de financiamiento ilegal de la campaña electoral de Progreso Social que llevó a Chaves al poder, el proceso de beligerancia política para levantarle la inmunidad al mandatario y exigir que no se den cambios con las frecuencias de radio y televisión hasta después de las elecciones.
Zamora señaló que no era grato de ninguna manera referirse a él de esa forma, a la vez que indicó que esta sería la única vez que el TSE se pronunciará sobre este tema durante la campaña política.
“El debate público nacional y el foco de atención no debe estar en usted, sino en las personas que aspiran a ser electas y en sus propuestas para resolver los problemas nacionales (…) Merezco respeto como persona y usted me lo ha faltado. Estoy ya al final de mi carrera de servicio público y, gracias a la sabiduría de nuestros constituyentes, usted carece de potestad para destituirme”, dijo Zamora.
“Así que, en lo personal, sus manifestaciones sobre mí son irrelevantes, pero no lo son en lo institucional y por la investidura que represento: cuando usted, faltando a la verdad, acusa un sesgo partidario en mis actuaciones y en las de mis compañeras y compañeros del Tribunal como juezas y jueces electorales, está atacando la credibilidad de la institución que dirigimos, del proceso electoral que se avecina y del resultado de este que certificaremos. Está amenazando la paz y la estabilidad política del país, y eso es algo, le repito, que no podemos permitir”, aseveró la funcionaria.
La magistrada señaló que no debe sentir vergüenza, ni se debe socavar su autoridad, porque fue funcionaria del Gobierno de Óscar Arias entre 1986 y 1990, ya que todo eso era público y parte de un derecho fundamental como ciudadana.
En ese sentido, Zamora negó cualquier tipo de injusticia electoral para favorecer o afectar a un partido político en especial.