Frente Amplio llama "cobardes" a quienes protegieron a Fabricio Alvarado
Rodrigo Arias pide perdón a Costa Rica porque el Congreso no hizo la tarea
La Asamblea Legislativa cerró su labor de cuatro años este martes en medio de una fuerte polémica por las denuncias de acoso sexual en contra de Fabricio Alvarado, de Nueva República.
La ausencia de diputados del PUSC, la bancada oficialista y Nueva República evitó hoy, por segundo día consecutivo, que se conociera el tema, ya que no fue posible reunir el quórum necesario de 38 diputados para sesionar.
“Son cobardes en sancionar algo que es tan evidente, hemos estado acá en la Asamblea Legislativa con una persona que no tiene pudor, que es un acosador. Seguimos teniendo acosadores y violadores en los puestos decisivos del país. Están empoderando a estos hombres. Es un acto de cobardía y así no se ejerce el poder”, dijo Priscilla Vindas, del Frente Amplio.
El diputado evangélico enfrentó una investigación interna por supuestamente acosar sexualmente a Marulin Azofeifa, Exdiputada de Nueva República.
“Perdón Costa Rica”
Por su parte, Rodrigo Arias Sánchez, presidente de la Asamblea Legislativa, pidió perdón a Costa Rica, a la vez que aseguró que durante los últimos cuatro años se impulsó una ofensiva de descrédito contra el Congreso para instalar en la opinión pública la idea de que el Parlamento era una institución “inútil” e incapaz de responder a las necesidades del país.
Arias reconoció que no se logró concluir la aprobación de proyectos que consideraba necesarios para el país, como por ejemplo el segundo debate para el tren eléctrico que se tenía previsto hoy.
“Quiero pedirle perdón al pueblo de Costa Rica, porque, por las decisiones políticas del oficialismo, esta Asamblea no pudo concluir aprobando lo que este pueblo se merece. Hoy no es una hora cualquiera, es una hora que se recordará en el juicio de nuestra historia”, dijo Arias.