Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 11 Julio, 2008

Festín de consultorías

Luis Alberto Muñoz

Ya es hora de que en Costa Rica se acabe el festín con recursos de ayudas y cooperaciones internacionales.
Bien decía la mitología griega, que cuando Sísifo hizo enfadar a los dioses por aprovecharse de su astucia, fue condenado en el infierno a perder la vista y empujar perpetuamente una gigantesca roca a la cima de una montaña, solo para que esta volviera a caer al fondo y de ahí repetir el esfuerzo indefinidamente.
El infierno del subdesarrollo no dista mucho de la alegoría griega. Mientras Costa Rica no ordene su casa, estará destinada a correr la misma suerte de Sísifo.
Cada cierto tiempo surge en el país un escándalo más por el uso de fondos de ayuda internacional.
Como la misma oscuridad del infierno de Sísifo, en la nación no existe claridad sobre cuál es la instancia gubernamental responsable de la cooperación internacional.
Al no saber a quién se le deben pedir cuentas, es lógico que la piedra suba y baje continuamente por la montaña de la burocracia estatal.
Las disposiciones constitucionales y legales establecen ambiguamente como encargados de la cooperación internacional a los Ministerios de Planificación y de Relaciones Exteriores.
Sin embargo, lo más grave es que algunos recursos de ayudas del exterior se canalizan directamente a las instancias finales, sin pasar por la supervisión adecuada.
Entonces, ¿cómo se puede garantizar que los fondos que recibe el país se ejecuten y lleguen efectivamente al fin para el que fueron enviados?
Aún más grave, ¿qué garantía existe de que estas ayudas sean realmente útiles según las necesidades del país y no una imposición desde el extranjero?
Sin duda, es obligación del Estado hacer el mejor uso posible de la cooperación internacional y esto incluye que la mayor parte de estos recursos no se vayan en un festín de consultorías, sino que se materialicen en obras requeridas con urgencia.
Como lo demuestra el destino de Sísifo, por la naturaleza errante del ser humano algunos funcionarios llegan a pensar que con excesiva astucia es posible favorecerse de los fondos del exterior.
En río revuelto ganancias de pescadores, por ello es urgente que se reformen disposiciones, entre ellas el artículo 11 de la Ley de Planificación Nacional, con el fin de sentar en un solo Ministerio la responsabilidad plena para formular, negociar, coordinar, aprobar y evaluar las ayudas según los intereses del país.