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Foto con fines ilustrativos. Shutterstock/La República
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No valorar a precios de mercado los portafolios de los fondos de pensiones y de inversión, generaría una falta de transparencia que golpearía el conocimiento que hoy tienen los ahorrantes de sus inversiones.
Si avanzara un plan que quiere realizar el presidente del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), esto es lo que podría pasar.


La falta de transparencia vendría de no tener información actualizada conforme a lo que sucede en el mercado para con los cotizantes de pensiones o ahorrantes de fondos de inversión.
Durante la presidencia de Luis Carlos Delgado, el Conassif ha indicado en varias ocasiones que buscaría que la valoración se haga con base en el valor en libros. De esta forma se genera mucha incertidumbre para los cotizantes, en especial aquellos que quieren cambiarse de operadora o si los inversionistas liquidan sus participaciones de un fondo, generando una ventaja para los inversionistas sofisticados sobre los menos informados.

Presión en tasas hace más importante la valoración

En la actualidad los fondos de pensiones tienen cerca del 60% de su portafolio en títulos de gobierno, y ante la necesidad de recursos por el déficit fiscal, la presión para que las tasas de interés suban, haría que se pierda valor en las inversiones.
Hacienda teme que la subida de tasas dificulte aún más las captaciones que está teniendo.


Por otro lado, los corredores recelan que los valores negativos que indefectiblemente se ven cuando suben las tasas espanten a sus clientes.
Es imposible evitar una rebaja en el valor de un bono, cuando la tasa aplicable a una nueva emisión de títulos aumenta, ya que es una regla de mercado.
Si la iniciativa prospera, el valor de las carteras no disminuiría, producto de la reducción en la transparencia de los fondos de pensiones e inversión, ya que no se valoraría el precio de los bonos, el cual bajaría este año y el próximo ante un esperado aumento en las tasas de interés.
Es imposible evitar una rebaja en el valor de un bono, cuando la tasa aplicable a una emisión de títulos aumenta. Esto no es una regla, sino un costo de oportunidad, ya que pierde el poder colocar el dinero en esa nueva inversión, porque está “atrapado” en la inversión pasada.
Sin embargo, al conocer esto, la persona afectada por una reducción en el valor de su inversión puede tomar este hecho en cuenta y planificar sus futuros rendimientos.
Si no tiene dicha información, enfrentaría una sorpresa no grata en el momento de la jubilación o al retirar dinero de su cuenta de inversión, al notar que el valor de su activo es menor de lo que esperaba, tal como resultaría bajo el plan, que proponen las autoridades.

Argumentos que no tienen sentido para eliminar valoración

Primero, de acuerdo con especialistas ciertamente, algunos criterios afirman que en el caso de las pensiones no tiene sentido la valoración, pues el objetivo de inversión es de muy largo plazo, pero a su vez es importante tener presente que los ahorristas deberían mantenerse informados del valor de las participaciones.
Además, que la rentabilidad y las exposiciones al riesgo serían un indicador acerca de la capacidad y efectividad del gestor del portafolio.
Hay además temas prácticos, puede ser que un ahorrista en muchos años no cambie de operadora o fondo, pero si decide hacerlo, ¿con qué valor se calcularía su participación? O si alguien desea retirar un fondo de corto plazo, ¿cómo valorarlo?
Segundo, es claro que en un mercado tan imperfecto e incipiente como el nuestro la valoración a precios de mercado es imperfecta, pero debe procurar perfeccionarse y es posible que los primeros que contribuyan a eso sean gestores de los portafolios de las operadoras, como de los fondos.

Hacienda al mercado: Continúe comprando nuestros bonos

Para muchos especialistas esta es una medida que buscan las autoridades para mantener el mercado calmado en razón de que sigan comprando deuda de Hacienda por las necesidades del déficit.
El Gobierno requiere urgentemente que las operadoras compren más sus bonos para financiar el déficit, las operadoras han tenido una enorme revalorización de sus portafolios en los dos últimos años con las bajas en los tipos de interés.
Así, puede que al pasar, se elimine la valoración a precios de mercado para que sus portafolios no se afecten y que las tasas finalmente para financiar más al gobierno.
Solo para este segundo semestre del año, Hacienda busca captar un total de ¢1,1 billones en el mercado interno.
Por el momento no hay certeza de que el plan prospere, en este momento se trata de las conversaciones entre las autoridades financieras y las operadoras, que no tienen ninguna obligación de ejecutarlo.


 


¿Qué hace una proveedora de precios?


Los proveedores de precios aplican un criterio contenido en los principios de las Normas Internacionales de Información Financiera, el cual se refiere a valorar las inversiones de forma razonable.


Valoración es importante


Tanto reguladores, como especialistas están a favor de una valoración de las carteras, incluso coinciden en que en momentos de alza de tasas esta cobra mayor importancia.

Álvaro Ramos

Superintendente
Pensiones

Una valoración pura de libros sería riesgosa

En efecto, es un tema que cobra más relevancia al haber presión al alza en tasas de interés.
Lo que realmente nos interesa en Supen es que cualquier proceso de liquidación o traslado de fondos no resulte en variaciones importantes en el monto. En ese sentido, una valoración pura de libros sería riesgosa porque eventualmente las liquidaciones serían muy diferentes a los montos en libros (por ejemplo, cuando alguien se traslada de operadora).
Ahora bien, cuando se habla de valoración de mercado, el problema en Costa Rica es que un porcentaje alto de las emisiones se transa muy poco en mercado secundario. Esto implica que el valor de mercado de dichas emisiones debe imputarse de alguna manera razonable. Mucho de la discusión gira alrededor de qué es una manera razonable de imputar valor y específicamente si debe ser mediante vector de precios, sobre todo cuando algunas transacciones pueden reflejar valores "estresados". Las empresas que elaboran vectores de precios han diseñado estrategias para compensar esta posibilidad.
En resumen, el valor de libros o valor de mercado "puro" no son buenos principios porque los libros puede generar liquidaciones problemáticas y mercado puro requiere mercados mucho más profundos que los que hay para los títulos valores costarricenses. La decisión práctica es cuán cerca procuraremos, como país, llegar a los principios de valor razonable como lo define la NIIF 13.

Édgar Robles

Exsuperintendente
Pensiones

Sería un retroceso en regulación financiera

Suspender la valoración a precios de mercado de las inversiones de los fondos de pensiones representa un retroceso de 15 años en materia de regulación financiera.
En primer lugar, es contrario a los principios más elementales establecidos por la OCDE para la regulación de fondos de pensiones.
En segundo lugar, es incompatible con un modelo de supervisión basado en riesgos, pues los riesgos financieros no pueden ser gestionados de manera adecuada en ausencia de valoración de las inversiones; es más, incentiva las inversiones en activos riesgosos pues las operadores de pensiones evitarían vender títulos que han perdido valor con el fin de no materializar pérdidas.
Tercero, promueve el arbitraje regulatorio en contra de los afiliados que no pueden retirar los recursos, pues aquellos que sí pueden hacerlo tendrán el incentivo de liquidar los ahorros cuando hay pérdidas de valoración, ante la posibilidad de llevarse un monto mayor al que les corresponde. Cuarto, destruye la formación de precios en un mercado financiero, lo cual aumenta los riesgos sistémicos. Por último, es ilegal pues la Ley de Protección al Trabajador exige que la Supen y el Conassif establezcan reglas transparentes para valorar las inversiones a un precio verificable de mercado.
Más bien, la suspensión de la valoración a precios de mercado pareciera responder a presiones políticas en lugar de criterios técnicos, con el fin de que las operadoras adquieran más títulos del sector público, ante las dificultades que enfrenta el gobierno para financiar el déficit fiscal. Esto ocurre en un ambiente de incremento en tasas de interés, lo que lleva a pérdidas en el valor de los bonos soberanos. En estas circunstancias, las operadoras de pensiones deberían estar disminuyendo la exposición a estos instrumentos más riesgosos, de acuerdo con las reglas del inversor prudente que rigen todas las regulaciones de países desarrollados e incluso de la mayoría de los subdesarrollados.

 

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