Expresidentes de Costa Rica: “Doña Violeta vivirá para siempre en la memoria de los pueblos amantes de la democracia”
Restos de expresidenta de Nicaragua se mantendrán en suelo tico hasta que retorne la democracia a ese país
La muerte de Violeta Barrios de Chamorro, primera presidenta de Nicaragua, no solo marca el final de una vida dedicada a la paz y la democracia, sino también un homenaje regional a su legado.
Los expresidentes de Costa Rica emitieron un pronunciamiento destacando su ejemplo de valentía y servicio, en el marco de la profunda conmoción que su fallecimiento ha generado en Centroamérica.
“Ciudadana admirable que sirvió con valentía, dedicación y honradez al pueblo de Costa Rica en sus horas más oscuras y decisivas y contribuyó a la armonía y las relaciones de cooperación entre las naciones de América Central. Doña Violeta vivirá para siempre en la memoria de los pueblos amantes de la democracia y la libertad”, afirmaron los exmandatarios costarricenses en un comunicado oficial.
Los ocho exmandatarios firmaron el pronunciamiento. Abel Pacheco, José María Figueres, Carlos Alvarado, Oscar Arias, Laura Chinchilla, Rafael Ángel Calderón, Miguel Ángel Rodríguez y Luis Guillermo Solís destacaron el aporte de Chamorro en su país y en la región.
Violeta Barrios de Chamorro falleció la madrugada del sábado en Costa Rica, a los 95 años, según informó su familia. Su vida estuvo marcada por el drama personal y los vaivenes políticos de Nicaragua. Tras el asesinato de su esposo, el periodista Pedro Joaquín Chamorro, se convirtió en una figura central de la oposición al régimen sandinista y, de manera inesperada, en 1990 asumió la presidencia de su país, siendo la primera mujer en lograrlo en la historia de Nicaragua.
Durante su mandato, que se extendió hasta 1997, lideró un difícil proceso de reconstrucción nacional tras años de guerra civil, promoviendo la reconciliación y la estabilidad política. No obstante, su administración también enfrentó severas dificultades económicas, incluyendo una inflación desbordada y una frágil situación fiscal.
En los últimos años, su salud se deterioró tras sufrir un derrame cerebral en 2018. Desde octubre de 2023, vivía en Costa Rica bajo constante atención médica, acompañada por dos de sus hijos, Cristiana y Carlos Fernando Chamorro Barrios, ambos exiliados en ese país. En un comunicado, sus cuatro hijos señalaron que “Doña Violeta falleció en paz, rodeada del amor y el cariño de sus hijos y de las personas que le brindaron cuidados extraordinarios”.
Por decisión familiar, los restos de la exmandataria serán sepultados temporalmente en la capital costarricense. Sus hijos expresaron que su deseo es trasladarla a Nicaragua “cuando el país vuelva a ser una república y su legado patriótico pueda ser honrado en un país libre y democrático”.