Logo La República

Domingo, 18 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Europa ante la crisis mundial

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 26 junio, 2009



Europa ante la crisis mundial


Europa ha tenido que enfrentar una contracción de la economía como consecuencia del impacto de la crisis financiera mundial.
En esta ocasión, el torbellino se ha convertido en una prueba de estrés para el euro, moneda de unificación europea que mantiene una política de robustecimiento pese a las distorsiones de sus principales competidores internacionales.
El sector industrial, en particular el automotor, ha llevado la peor parte, además de la caída en las inversiones y el comercio exterior.
Como resultado de ello, el desempleo en la zona euro alcanzó en la actualidad un 9,2%.
A pesar de estas presiones, la estrategia de política monetaria del euro se mantiene firme en su objetivo fundamental, la estabilidad de precios.
La expectativa del Banco Central Europeo (BCE) es de mantener la inflación cercana pero no superior al 2% en el mediano plazo.
Así las cosas, no hay riesgos de deflación, mientras la inflación goza de un periodo de transparencia a lo interno de los mercados europeos, favoreciendo la confianza de los consumidores, aún cautos.
Como medidas compensatorias y de rescate, Europa ha desatado una respuesta coordinada para recapitalizar bancos. A través de avales y garantías programadas, se intenta sanear los activos tóxicos y los balances de estas instituciones financieras.
Estas medidas están produciendo resultados, al menos con la normalización de los mercados de dinero, sin embargo todavía no se ha logrado la recuperación del sistema crediticio.
Los más recientes ajustes en las proyecciones para la zona euro apuntan a que la recuperación y el regreso a tasas de crecimiento positivas podría llegar para el segundo trimestre de 2010.
Harán falta en todo caso mayores recapitalizaciones, congruente con la política del BCE de promover la liquidez a un precio fijo para las instituciones bancarias que presenten las garantías solicitadas. Asimismo, las tasas de interés seguirán reducidas hasta que se estimule la inversión.
En el plano fiscal, las medidas discrecionales de estímulo adoptadas por los países ascienden a casi 2 puntos de la producción de la Euro Zona.
Los estabilizadores automáticos, tanto de ingreso fiscal como de gasto público, representan en la actualidad un 3% de la producción, y dado su importante papel durante la crisis podrían elevarse hasta un 5% para finales de este año.
Es claro que Europa apuesta hacia medidas de estímulo sin perder el objetivo de consolidar lo antes posible la sostenibilidad monetaria para sus mercados internos, a través de la proyección de una moneda internacionalmente fuerte, el euro.

[email protected]