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Martes, 12 de noviembre de 2019



COLUMNISTAS


¿Están cediendo terreno las energías renovables nacionales en favor del petróleo importado?

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 04 noviembre, 2019


La respuesta es que las energías renovables nacionales sí están cediendo terreno en favor del petróleo importado, lo cual representa un serio problema económico, social y ambiental.


1. Las renovables están cediendo terreno en la matriz energética nacional

En las dos columnas anteriores (Retórica y realidad I y II) se indicó que la realidad nacional, basada en datos oficiales, confirma que las energías renovables nacionales están siendo sustituidas por los derivados de petróleo importados en todos los sectores económicos y sociales.

Los datos oficiales adicionales analizados en esta columna refuerzan esta seria situación y ratifican que las energías renovables en el país están cediendo terreno en favor del petróleo importado.

En el 2015, la composición de la matriz energética nacional fue la siguiente: electricidad generada con energías renovables 22,7% (17,4% hidroelectricidad y 5,3% otras renovables), las fuentes provenientes de la biomasa 16,0%, los derivados de petróleo 61,3% y el carbón 0,01%. Las renovables representaron así el 38,7%.

En el 2018, la composición de la matriz energética nacional fue la siguiente: electricidad generada con energías renovables 21,9% (16,4% hidroelectricidad y 5,5% otras renovables), las fuentes provenientes de la biomasa 13,5%, los derivados de petróleo 64,5% y el carbón 0,01%. Las renovables bajaron su participación para ubicarse en 35,5%.

En el período 2015-2018, la participación de las energías renovables bajó de 38,7% a 35,5% (una caída de 3,2%). La electricidad generada con energías renovables bajó de 22,7% a 21,9% (una caída de 0,8%) y la biomasa bajó de 16,0% a 13,5% (una caída de 2,5%). Mientras tanto, los derivados de petróleo importados subieron su participación en un 3,2% (de 61,3% a 64,5%) y el carbón se quedó igual. La participación del petróleo del 64,5% es la más alta en la historia del país.

Esas cifras muestran que en este período las energías renovables nacionales cedieron su participación en la matriz energética nacional en favor del petróleo importado de manera importante.

Las fuentes de energía de la biomasa, que ha venido perdiendo importancia continuamente en la matriz energética nacional, son muchas y provienen de múltiples plantas (tales como caña de azúcar, palma, maíz, soya, café, arroz, zacate, leña, etc.).

Las plantas absorben la energía del sol a través de la fotosíntesis para crear la biomasa. Tal como señala un informe de la Universidad de Costa Rica, titulado Eficiencia Energética de la Biomasa, “La energía de la biomasa, como el resto de las energías renovables, proviene del sol. Mediante el proceso de fotosíntesis del reino vegetal, se absorbe y almacena una parte de la energía solar que llega a la tierra”.

Las fuentes renovables de energía que se utilizaron en el 2018 para generar electricidad en el país (un total de 11.355,45 GWh) fueron las siguientes: Hidroelectricidad 73,47%, Eólica 15,84%, Geotérmica 8,53%, Bagazo 0,68% y Solar 0,09%, para un total de energías renovables del 98,60%. La generación termoeléctrica (búnker y diésel) fue del 1,40%.

En el Plan de Expansión de la Generación para el período 2018-2034, publicado en mayo del 2019, el ICE proyecta la siguiente composición de las fuentes de energía que serían utilizadas para generar electricidad en el 2034 (total de 15.643 GWh): Hidroelectricidad 63,82%, Eólica 16,34%, Geotérmica 14,86%, Bagazo 0,51% y Solar 1,68%, para un total de energías renovables del 97,21%. La generación termoeléctrica sería del 2,79%.

Las proyecciones de consumo de electricidad generada con energías renovables y con combustibles importados (no renovables) para el año 2037 también muestran que las energías renovables utilizadas para generar electricidad cederían aún más terreno en el futuro en favor de los derivados de petróleo importados.

De acuerdo con los escenarios medios proyectados por el ICE y por RECOPE respectivamente señalan lo siguiente:


• La demanda nacional de electricidad pasaría de 11.216 GWh en el 2018 a 16.345 GWh en el 2037, para un aumento del 45,7%.


• La demanda nacional de derivados de petróleo importados pasaría de 21,23 millones de barriles en el 2018 a 33,49 millones de barriles en el 2037, para un aumento del 57,7%.


Con respecto a las energías renovables asociadas a la biomasa, se estima que su participación en la matriz energética nacional continuaría bajando en el futuro.


2. Los altos y crecientes costos de las energías renovables nacionales obstaculizan su desarrollo


Uno de los factores claves que está provocando que las energías renovables nacionales estén cediendo terreno en favor de los derivados de petróleo importado es el aumento constante de los costos y de las tarifas de la electricidad (donde participan mayoritariamente las energías renovables).

Lo anterior se está dando a pesar de que la estructura de impuestos en el país favorece fuertemente a las energías renovables nacionales ya que los impuestos sobre los derivados de petróleo importados son mucho más elevados.

Lo siguiente es una muestra de la problemática de los altos costos de la electricidad producida en el país con energías renovables:

• VICESA comunicó recientemente que estaba despidiendo 254 trabajadores y señaló que una de las razones era que “El costo de la energía eléctrica en mediana tensión es 46.6% más cara en Costa Rica que en Guatemala”, donde también tiene una planta de producción de vidrio.


• CINDE señaló en el 2018 que “En el año 2005, el costo promedio de la energía eléctrica en Costa Rica para consumidores industriales de media tensión fue de 6,2 centavos de dólar por kilovatio hora (kWh). En ese año, nuestro costo era similar al de Estados Unidos y era la mitad del de México; sin embargo, en el 2016, nuestro costo por kWh llegó a ser tres veces más alto que el de Estados Unidos y el doble de México”.


• La Cámara de Industrias por su lado señaló también en el 2018 que “En diez años, mientras en Estados Unidos las tarifas eléctricas subieron un 10% y en Europa bajaron un 1 %, en Costa Rica subieron un 94%”.


El costo de la electricidad con energías renovables ha seguido creciendo aceleradamente y ya se han dado dos importantes aumentos en las tarifas eléctricas en lo que va del 2019: 7,89% en enero y 4,82% en abril. Los aumentos de este año ya suman el 12,71%.

Y para agravar la situación, se ha anunciado que vendrán otros aumentos de las tarifas eléctricas.

Existen varias causas (no resueltas aún) que han venido provocando esta seria situación:


• Desarrollo de proyectos caros de energías renovables.


• La configuración del sistema de generación (altamente basado en plantas caras) obliga a mantener un alto nivel de sobrecapacidad que encarece fuertemente la generación eléctrica, ya que la gran mayoría de las plantas de generación con energías renovables, por su naturaleza misma, no pueden operar a plena capacidad todo el año.


En el 2018, la demanda máxima (potencia máxima) del sistema eléctrico nacional fue de 1.713,99 MW, mientras la capacidad instalada fue de 3.616,83 MW, lo que da un exceso de capacidad instalada sobre la demanda máxima de 1.902,84 MW, lo cual representa una sobrecapacidad instalada del 111%. Esto es muy costoso.

• Además, muchas de las plantas eléctricas de energías renovables se construyen con grandes sobrecostos, lo cual encarece aún más los costos de la electricidad.


Algunos ejemplos son los siguientes: Planta Eólica Valle Central (152% de sobrecosto), Planta Hidroeléctrica Pirrís (110% de sobrecosto), Planta Hidroeléctrica Reventazón (147% de sobrecosto), Planta Hidroeléctrica Balsa Inferior (284% de sobrecosto) y Proyecto Hidroeléctrico El Diquís (que antes de ser cancelado llevaba un sobrecosto del 108%). Un reportaje publicado en mayo del 2018, señalaba que “en diciembre del 2010, el proyecto (El Diquís) tenía un costo de $1.779 millones. Luego el ICE lo estimó en $3.694 millones en su Plan de Expansión de la Generación Eléctrica 2016-2035 conocido en mayo del 2017, el más reciente”.

Como conclusión, es evidente que si no hay un cambio real y significativo en las tendencias que muestra la realidad nacional, basada en datos provenientes de estudios oficiales, las energías renovables continuarán cediendo terreno en la matriz energética nacional en favor de los derivados de petróleo importados.

Si bien los derivados de petróleo son muy caros con respecto a otras opciones (como el gas natural, por ejemplo), la electricidad generada con energías renovables en el país con plantas de alto costo es aún más cara.

De ahí el desplazamiento que están teniendo las energías renovables nacionales en favor de los derivados de petróleo importados. Uno de los combustibles importados que más está desplazando energías renovables en prácticamente todos los sectores del país es el Gas Licuado de Petróleo (GLP).

No solamente las energías renovables nacionales están siendo desplazadas por los derivados de petróleo importados, sino que los costos de la energía en el país son también mucho más altos que en muchos países y cada vez más caros.

Es clave que la energía debe convertirse en un verdadero motor de desarrollo económico y social nacional, como está ocurriendo en muchos países con los que competimos en el comercio internacional y en la atracción de inversión externa.

Como bien lo señala la prestigiosa firma McKinsey & Company en su estudio titulado “Energy: a key to competitive advantage”, “la energía se ha convertido en un factor estratégico en la competencia global”.


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