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Martes 28 Enero, 2014

Democracia electoral cada cuatro años. Esa es la verdadera amenaza contra la democracia, el ser tan irresponsables con los derechos adquiridos y la construcción de esta


Érase una vez…

“No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo”. Henry F. Amiel.
Siempre he manifestado que en Costa Rica no hay democracia ciudadana, las elecciones se ven como lo que son: democracia electoral cada cuatro años. Considero que esa es la verdadera amenaza contra la democracia, el ser tan irresponsables con los derechos adquiridos y la construcción de esta, es responsabilidad intransferible de cada individuo. No se puede cruzar los brazos, esperando que “otro” lo piense o haga por usted.
Falta muchísimo para que nuestra sociedad sea realmente respetuosa y tolerante. Para muestra de un botón: discutir con argumentos y sin ofensas, no ser tan pasionales, porque todos fallan; saber que son importantes pero no indispensables, respetar la opinión diferente y no como lo he visto, “Respeto su opinión pero usted es un tonto”. Dejar de asumir o juzgar y peor aún cuando no se tienen pruebas, eso ya debería de interiorizarse y ser propósito de vida. No respeto a mi prójimo ni a los símbolos patrios, no cedo mi espacio en el asiento delantero del bus cuando se sube una persona que realmente lo necesita, me solidarizo dependiendo de la causa o colaboro solo cuando recibo algo a cambio, critico a los que se roban millones al Estado, pero yo no robo cuando tomo 15 minutos más de almuerzo o imprimo documentos en mi trabajo.
Estoy viviendo mi segundo proceso electoral como votante y ya me siento cansada y decepcionada. Las redes sociales saturadas de tanta basura, son pocas las propuestas y lamentablemente caemos en ellas.
Entre toda la pluralidad es que se construye Patria, con esos sueños, el trabajo de todos y el esfuerzo inmenso.
He hecho intentos por apartarme de la política, pero creo que tirarles la “bronca” a otros es ser bien mediocre. Por lo contrario, creo que es responsabilidad de todos estudiar las problemáticas del país y plantear posibles soluciones, ese cómo lo hago que es lo que nos está faltando en todo aspecto.
Realmente tener esa empatía que tanto falta con el agricultor, con el pequeño o gran empresario, con el educador, con el estudiante. Es completamente irónico pensar que se necesita un país solo de empresarios o trabajadores, solo de adultos o jóvenes; deberá existir una coexistencia por siempre.
Ya es hora de despertar. De dejar esa doble moral y echarles la culpa a terceros. Si asumiéramos realmente nuestra responsabilidad democrática no como derecho sino como deber, otros vientos soplarían.
Los invito a informarse no solo para el 2 de febrero sino para la vida, enseñar a sus semejantes a hacerlo, si ya lo hace ¡le aplaudo!, si no: ¡empiece, es el momento!
Nuestro país merece más de los grandes logros que ya se han conquistado. Hay potencial humano.
No se trata solamente de hacer un mejor país para las futuras generaciones (válido está), sino porque en este momento usted y yo somos los únicos responsables de lo que pasa hoy y repercute mañana, quienes trabajamos y disfrutamos de lo que hay en esta Patria.
 

Georgeanela Mata Castillo