Entre carne y tela
Hoy, la forma en que mostramos nuestro cuerpo en público es un indicador de lo liberal o no de la sociedad a la que pertenecemos, en la que influyen valores y creencias religiosas como variables determinantes del comportamiento individual.
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“Está lindo su traje de baño, pero me gusta la modelo que lo lleva puesto”. Así piropeó Guillermo Herrera de 60 años a la modelo Sofía Guevara, mientras pasaba al frente de este mostrando su esbelta figura de 20 años.

“Es que la sexualidad ha cambiado y con ella la ropa, sobretodo los trajes de baño, yo recuerdo que mamá no dejaba a mis hermanas mostrar sus nalgas en la playa o ríos, hoy es algo normal”, dice Herrera al ser consultado sobre el cumplido que le acaba de lanzar a Guevara.

Y es que la evolución de los trajes de baño, cada vez permitiendo mostrar más el cuerpo), es un ejemplo de la desaparición de un tabú hasta entonces totalmente conservador: mostrar el cuerpo humano en público.

Es hasta finales del siglo XVIII que nace la costumbre de bañarse en el mar, el rey Jorge III de Inglaterra fue quien más favoreció el baño en la playa como un acto social y en 1822 el primer baño oficial de una mujer fue el que realizó la francesa duquesa de Berry, nuera de Carlos X, quien se sumergió totalmente vestida en la playa de Dieppe, Francia.

Sebastián Sierra es ingeniero industrial, a sus 25 años no se cohíbe por usar pantalonetas cortas y ajustadas para lucir su musculatura y sentirse cómodo en el agua o la arena de la playa. Considera al mercado de consumo como uno de los responsables en la evolución mental que permite hoy mostrar partes desnudas del cuerpo en público.

“Candilejas” habló con otros jóvenes sobre el tema para conocer sus opiniones. GretelCháves indica que mientras algunos pueden criticar a la mujer por usar bikinis, o hilos dentales en la playa, incluso mostrar sus senos –práctica común en algunos países europeos-, para ella se trata de una liberación femenina que no ofende a la sociedad ni a la mujer.

Sofía Guevara, con quien iniciamos esta historia, dice: “estamos en el siglo XXI, atrás quedó el conservadurismo y el miedo a ser nostras mismas, estoy orgullosa de mostrar parte de mi físico, me hace sentir bella y sexy” cuenta la trigueña.

Mario Vargas, diseñador de la marca FOREVER opina, refiriéndose a su nueva colección de verano, que “la belleza  del cuerpo debe considerarse y respetarse al exhibirla en los lugares acordes para esto como la playa; la cultura también es cambiante, los diseños, las telas, los colores en tendencia generan cambios constantes, por tanto; la mujer  no es que quiera desnudarse o no hacerlo por cuestión de un mito, sino, es algo más visto desde mi percepción como una necesidad del cuerpo a recibir calor, el confort, la libertad, la frescura  de estar en contacto con lo natural sin que influya ningún tipo de morbo, hoy en día estos diseños permiten mostrar más y dejar más al descubierto la piel”.

Ese confort empieza a gestarse en 1860, cuando nace el primer bañador; consistía en una camisola de manga corta, pantalón largo y medias, tanto para hombre como para mujer. ¿ imagina usted vistiéndose así para ir al mar o la piscina? Se reirían hasta las personas más conservadoras tildando el atuendo de ridículo.

Wilson Zamora, 28 años de edad, comenta que para él, “mucha gente se entrena en el gimnasio no solo por salud, sino por belleza para exhibirla luego socialmente”.

Por otra parte, hay mujeres que indican que los vestidos de baño cortos, tanto en hombres como mujeres, no provoca ni aumenta el deseo sexual, puesto que “igual sucede si una mujer utiliza un vestido largo y elegante o un hombre luce un traje con corbata, en ambos casos pueden despertar el deseo sexual”, asegura Grettel Chaves.

Volviendo a la historia, es hasta 1920 que aparece el primer bañador femenino moderno. De una sola pieza pero aún de lana, tiene un escote más amplio, tirantes en lugar de mangas cortas y la parte inferior ya solo cubre mitad de los muslos. Esta prenda, mojada, pesaba más de 3 kilos.

Herrera, quien no deja de mirar a Sofía dice: “ ¡Ay Dios! Antes había que correr la tela para ver la carne, ahora se corre la carne para encontrar la tela”. Carcajadas.


Ricardo Sossa y Carmen Juncos

Editores jefe y Directores de proyectos

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Fotos: cortesía de FOREVER y Shutterstock

Fuete: Tomado de www.wikipedia.com // http://www.quo.es/ser-humano/historia-del-traje-de-bano
 


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