Entre aves y “sindominios”
El escultor Randall Chaves se formó bajo las enseñanzas del artista nacional Néstor Zeledón Guzmán
Enviar

Encontrar belleza en lo que otros consideran feo. Seguir explorando con  total libertad. Observar la condición humana.
Es parte de lo que desea y hace Randall Chaves, un arquitecto que siempre quiso ser escultor y lo logró.
Él trabaja en la Caja Costarricense de Seguro Social y además da rienda suelta a su pasión: esculpir piezas de arte.
Se preguntará usted por qué “sindominios”, es una de las palabras del título de este Candilejas.
El artista lo explica así: “ ‘sindominios’ es el tema de algunas de mis obras, en contraposición a condominios, y los llamo así porque con ellos me manifiesto en algunas situaciones otros especiales que se dan en esas colectividades.
Los condominios en general son espacios que se cierran en sí mismos y no aportan a las comunidades a que pertenecen”.
Pero a Randall Chaves, como artista, le atraen también temas como la muerte, el acoso, la política, la angustia, entre otros porque su búsqueda no cesa.
“No me gusta hacer una repetición de lo ya hecho. No quiero ser identificado por una sola cosa y en términos muy generales busco encontrar la belleza en lo que se considera feo”, dice el escultor.
Por otra parte, su interés por las aves lo acompaña desde siempre. “Toda mi vida me han llamado la atención los zopilotes”, asegura.
Sin embargo, ahora quiere entrar también a la figura humana este artista que no desea que la gente lo “case” solo con un tema.
Randall Chaves no se formó en la universidad sino que eligió hacerlo a la par de un maestro, el también escultor y Premio Nacional de Cultura Magón Néstor Zeledón Guzmán, quién fue además merecedor en dos oportunidades del Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en escultura y una vez recibió ese galardón en la rama de dibujo, entre otros premios y reconocimientos.
Este maestro, quién realizó exposiciones en varios países de Asia, Europa y América fue generoso con el alumno según lo comenta Chaves y aprendió entonces de él todos los secretos de las técnicas pero a la vez mantuvo largas charlas y conocimientos sobre arte.
“En casos como este uno adquiere una disciplina de trabajo. De lo contrario, sentiría que le está quitando tiempo a un artista que pródigamente ha decidido convertirse en mi maestro”, explica Chaves, quien considera que esto es una oportunidad muy escasa porque no todo el mundo tiene ocasión de formarse a la par de un maestro tan reconocido dentro y fuera de Costa Rica como lo es Zeledón.
No obstante, Randall Chaves considera que él debe además investigar constantemente por cuenta propia para complementar su educación con todo lo nuevo que en el mundo del arte surge.
El escultor trabaja en diversos materiales pero busca aquellos que más le ayudan a expresarse en un tema u otro.
Por ejemplo, “el metal me da más chance de explorar movimientos, composición, pero sobre todo aves en vuelo” asegura Chaves.
Las obras de este artista le están esperando durante todo este mes de mayo, en la Sala de Exposiciones del Instituto Nacional de Aprendizaje INA, en caso de que usted se anime a dialogar con ellas.
La exposición, forma parte de la importante labor que realiza el INA desde hace 20 años para acercar a sus estudiantes y colaboradores al arte, exhibiendo una muestra que cambia de artista cada mes.
Una invaluable labor si tomamos en cuenta que la creación a artística impacta emocionalmente al público, lo invita a una reflexión sobre los temas abordados por los artistas y despierta creatividad y deseos de innovar.

Carmen Juncos
Editora Jefa y Directora de proyectos
[email protected]



Ver comentarios