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Empresarios piden más seguridad para atraer inversión
El Sector Privado de las Américas, que agrupa a gremios empresariales de la región, afirmó ayer en El Salvador que es necesario romper con el "círculo vicioso de la inseguridad" para atraer mayor inversión, en el marco de la 41 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El presidente del organismo, Jorge Lukowski, argumentó que "a mayores niveles de inseguridad son menores los niveles de desarrollo de la sociedad, de inversión y participación privada en proyectos".
El 71% de los consultados en la región americana por el Sector Privado de las Américas en los últimos tres años asegura que ha disminuido la "inversión por motivos de inseguridad ciudadana", indicó Lukowski.
También señaló que la mejor manera de garantizar la "seguridad ciudadana", el tema central de la 41 Asamblea General de la OEA, es el trabajo "conjunto con la sociedad civil, los gobiernos, el sector privado y el sector de los trabajadores".
El Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han alertado que la inseguridad que afecta a Centroamérica, una de las zonas más violentas del mundo debido a la acción del narcotráfico y el crimen organizado, podría llegar a reducir el producto interno bruto (PIB) de la región en un 8%.
Desde este domingo y hasta el próximo lunes representantes de los 34 países de la OEA analizarán en la Asamblea General del organismo el tema de la seguridad ciudadana con el reto de alcanzar consensos en torno a su combate coordinado.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ha reiterado que el propósito de la Asamblea es "alcanzar resoluciones que promuevan el desarrollo de la cooperación internacional para enfrentar la situación de seguridad ciudadana" en el continente, y afirmado que "la gente espera" de la OEA "no solo declaraciones".
Pero según indicó a Efe el presidente del Diálogo Interamericano, Michael Shifter, a pesar de las buenas intenciones manifestadas en las últimas semanas, en estos momentos no están dadas las condiciones políticas para alcanzar un consenso en materia de seguridad porque "cada Gobierno está haciendo su propia política" y "todavía falta una iniciativa conjunta".
Las diferencias entre los modelos de Gobierno pueden ser un escollo para conseguir ese compromiso en el seno de la Asamblea porque, a juicio de Shifter, "falta mucho para generar la confianza mutua, necesaria para hacerlo realidad".
Si bien es posible que "haya algunos avances" en materia de seguridad, un asunto que afecta a todo el continente, para el experto tiene más sentido pensar en algunos "pasos modestos", en lugar de iniciativas grandes.
"Las iniciativas grandes están condenadas a no funcionar, por lo menos en este momento", sostuvo el presidente del Diálogo Interamericano.
Centroamérica se ha convertido en una de las zonas del mundo con las mayores tasas de homicidios, vinculado en su mayoría a la acción de los grupos de carteles del narcotráfico que trasiegan hacia Estados Unidos la droga que se produce en el sur del continente.
En el caso de Centroamérica, que según la ONU sufre las mayores tasas de asesinatos en el continente, Shifter recordó el reciente conflicto limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, así como el golpe de Estado que sufrió en 2009 Honduras, recientemente reintegrada en el organismo, lo que dificultará llegar a ese consenso.
"Hay más bien una conducta que refleja intereses nacionales distintos, lo cual está bien y se entiende, pero también para realmente tener una política exitosa, eficaz, hay que tener mucha más cooperación y los obstáculos son fundamentalmente políticos", señaló.
El Salvador, país anfitrión, ha reiterado que la inseguridad y violencia es un tema que hay que afrontar de manera global, y ha presentado un proyecto de declaración con cinco puntos básicos que prevén aspectos como la coordinación y armonización de acciones de prevención del delito, e instrumentos de asistencia y rehabilitación de las víctimas, que tendrán que debatir las delegaciones.
Una de las propuestas incluye compartir más información pero ello "sólo funciona bien si hay una confianza mínima y esto hay que construirlo, crearlo, porque no existe en estos momentos".
Otro país clave sería Venezuela, cuya administración presidida por Hugo Chávez "tiene relaciones complicadas con varios Gobiernos", lo que hace "muy difícil" que formen parte de un mecanismo de cooperación regional.
La vuelta de Honduras al organismo días antes de la Asamblea evitará que el tema de la seguridad sea eclipsado por la reintegración del país centroamericano, aunque se prevé que también sea otro de los puntos que se discutan en las reuniones paralelas.
"Nadie cree que esa decisión sobre Honduras resuelva el problema, los problemas son profundos y muy complicados, está la situación de criminalidad y violaciones de derechos humanos y polarización, que son problemas profundos, pero por lo menos ahora hay un clima un poco más favorable para ayudar a enfrentar esos problemas".
Ecuador se opuso a su reingreso por considerar que no se ha hecho suficiente para resolver la situación de los derechos humanos y no se ha sancionado a los autores del golpe, algunos de los cuales continúan en cargos públicos, según denunció el país.
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, no acudirá a la Asamblea y en su lugar estará la representante permanente ante la OEA, María Isabel Salvador.
Venezuela, que aprobó la reincorporación durante la Asamblea General extraordinaria que se celebró en Washington el pasado miércoles, dijo que lo hacía "con reservas" y volvería a poner sobre la mesa el asunto de los derechos humanos.
"Los derechos humanos son sin duda un problema fundamental pero no es un motivo para no aprobar su reincorporación a la OEA", señaló Shifter, quien consideró que el hecho de que Honduras haya regresado al Sistema Interamericano "permite mayor vigilancia, mayor apoyo para enfrentar ese problema".

San Salvador
EFE

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