Emily Gussoni, diosa de las olas
En 2015, Emily quedó subcampeona nacional en la Categoría Junior, y de tercera en Open femenino. También participó en el mundial ISA World Junior Surfing Championship. /La República
Enviar

La tabla es su tridente, con esta domina las olas y pretende seguirlo haciendo, siempre con la bandera de Costa Rica en sus manos para dejar en alto el surfing nacional en las diferentes competencias internacionales.

Al momento de la entrevista, Emily se encontraba en Hawái, meses antes llegó de Australia para finalizar su primer campamento como surfista y ahora se encuentra en suelo nacional, encerando su tabla y preparándose para lo que viene.

Desde su cuarto en la isla caribeña, Emily conversó con ACCIÓN sobre la experiencia de surfear en aguas extranjeras y su preparación para los próximos eventos.

“Este fue mi primer viaje fuera de mi casa, sin mi mamá. Australia me encantó, la calidad de vida es increíble, es caro, pero excelente para surfear. Al principio el oleaje no me favoreció pero luego mejoró inmensamente, esa es la ventaja de Costa Rica, hay buenas olas los 365 días del año”, dijo la tica.

Luego de dos meses lejos de casa, la costarricense cambia el chip a las siguientes competencias. Aspira a ganar en Panamá donde el torno otorga un premio de $25 mil al ganador. Con este dinero pretende viajar a Barbados a competir y seguir enfocada en el Circuito Nacional y el Mundial de Francia.

Además, su sueño es llegar a los Juegos Olímpicos pero por ser un deporte recién ingresado a las Olimpiadas da cierta incertidumbre sobre la cantidad de cupos que tendrá Costa Rica.

Toda esta historia se comenzó a forjar a sus ocho años de edad, cuando en un campamento de surf descubre que este deporte se convertiría en su motor de vida.

Josefina de nacimiento pero jacobeña de corazón, Gussoni cambió la ciudad por la playa, que se convirtió en su patio de juegos y lugar favorito.

Ahora a sus 18 años se abre campo como referente del deporte nacional y espera el apoyo de muchas jóvenes promesas que quieren seguir sus pasos.

“Es un gran honor que niñas menores me admiren, eso me llena; siempre hablo con las chicas y la mayoría me dicen que quieren ser como yo, les digo que hagan lo que disfruten porque practicar deporte genera gran disciplina”, afirmó la tablista.

El principal paso que deben dar las pequeñas es no temerle al mar, sino respetarlo.

“De chiquita mi mamá me llamaba caballito salvaje, siempre me golpeaba y ella me ayudó a no tenerle miedo al mar. Los papás de muchos surfistas no los dejan por miedo pero lo que deben hacer es buscar a alguien que sepa y que les dé la confianza en el agua, alguien que les dé paz y que los ayude a disfrutar el momento”, dijo la surfista nacional.

Esta alegre joven seguramente estará en los diferentes podios en torneo mundiales por su dedicación y esfuerzo.

Ver comentarios