Eliécer Feinzaig advierte de tácticas del gobierno para desviar la atención electoral
Entre menos gente vote el próximo 1 de febrero, más fácil será para el gobierno reelegirse
Al considerar que el gobierno de Rodrigo Chaves está tratando de desviar la atención de los electores de lo que realmente importa en este momento, Eliécer Feinzaig, candidato presidencial del Partido Liberal Progresista, hizo un llamado a los costarricenses a informarse bien y no dejar de acudir a las urnas.
El aspirante liberal expresó su preocupación por lo que calificó como una serie de maniobras destinadas a distraer a la ciudadanía en la antesala de las elecciones nacionales del 1 de febrero, en las que —dijo— está en juego el futuro del país y de su sistema democrático.
“Quiero hacer un llamado a todos los costarricenses a votar. Pareciera que hay algunos que nos quieren desviar la atención para que olvidemos que hay unas elecciones pronto en las que se juega el futuro del país y del sistema democrático”, manifestó Feinzaig.
En ese contexto, el candidato enumeró varios episodios recientes que, a su criterio, responden a esa lógica de distracción.
Entre ellos mencionó “esconder a Laura Fernández, candidata del oficialismo, e inventar novelas de micrófonos, invitar a Nayib Bukele a inaugurar una obra que ni siquiera tiene orden de inicio, y provocar un escándalo sobre un supuesto atentado contra el presidente”.
Feinzaig sostuvo que estas acciones obedecen a la falta de propuestas claras por parte del oficialismo y a la imposibilidad de defender la gestión gubernamental en temas clave.
“Todo porque Laura no tiene propuestas para mejorar la calidad de vida de los costarricenses, como quedó evidenciado en el debate del Tribunal Supremo de Elecciones”, afirmó.
Asimismo, el candidato del Partido Liberal Progresista fue enfático en señalar lo que considera los principales fracasos del actual gobierno.
Según indicó, la administración de Rodrigo Chaves ha llevado al país a enfrentar “la peor crisis de seguridad, la más profunda crisis educativa y la más grave crisis agrícola que el país haya conocido”.
La matemática es simple y clara. Con los números actuales que reflejan las encuestas, entre menos gente vote el próximo 1 de febrero, más fácil será para Fernández ganar en primera ronda sin necesidad de ir a un desempate.
Y es que, para proclamarse ganador de la contienda política, cualquier candidato debe reunir al menos el 40% de los votos válidos.
Es por ello que la calculadora electoral empieza a sumar y estimar proyecciones con el nivel de indecisión actual y el probable abstencionismo.
Dicho de otra manera, no es lo mismo alcanzar dicho porcentaje de votos válidos si solo vota el 70%, 60% o 50% de los electores.
Por ejemplo, en el caso hipotético —pero irreal— de que nadie se quede sin votar, Fernández, o cualquier otro candidato con el suficiente apoyo, tendría que conseguir 1.492.715 votos para ganar sin un balotaje en abril, ya que el padrón electoral asciende a 3.731.788.