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Lunes, 10 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


El precio de la electricidad

Leiner Vargas [email protected] | Martes 15 julio, 2014


El debate sobre este importante tema (energía eléctrica) debe ser abierto y sin prejuicios ideológicos


Reflexiones

El precio de la electricidad

Nadie puede negarles al ICE y a las empresas eléctricas cooperativas y municipales de Costa Rica, su papel en el desarrollo de la industria eléctrica nacional y con ello, en el desarrollo económico y social de la Costa Rica del siglo XX.
Grandes logros de infraestructura que permitieron interconectar al país y prácticamente electrificar al 100% de la población con altos niveles de seguridad y con precios que hasta hace una década, fueron los más competitivos de Centroamérica e inclusive muy por debajo de la media de América Latina.
Sin embargo, en tan solo una década, el ICE, con sus amarras sueltas después del fallido combo eléctrico, ha actuado en contradicción a la trayectoria histórica de más de 50 años atrás, dejando al país en una condición de precios que no es viable en términos de sus condiciones de competencia internacional.
El abuso financiero del ICE de llevar recursos de corto plazo para financiar infraestructura de largo plazo ha sido una de las razones más importantes para este descalabro competitivo de precios.
Este mecanismo ha llevado recursos caros a obras de infraestructura que en muchos casos han salido por dos o tres veces el costo inicial programado y presentado por la institución.
Este segundo tema, asociado con una gestión politizada y llena de deficiencias en relación con la sana administración pública, ha sido el segundo desastre de la institución, dominada por sindicatos rentistas y por unos mandos medios de creciente incapacidad técnica.
En tercer lugar y no menor en importancia, ha sido la escasa diversificación de la oferta eléctrica, en un mundo que ha virado hacia opciones no tradicionales para generar electricidad, gas natural, biomasa, energía solar, el ICE y sus mandos medios hidrofóbicos, siguen pensando que la única salida a la cobertura de la demanda eléctrica es una nueva planta hidroeléctrica, cada vez más cara y ambiental y socialmente más insostenible.
De este tamaño es nuestro desafío para bajar el precio de la electricidad de forma sostenida y sostenible. No se trata de ocurrencias de corto plazo como bajar los impuestos al bunker o pretender por decreto un ajuste en el modelo tarifario.
Se trata de una reforma sustantiva y necesaria en el mercado y en la industria eléctrica, se trata de una clara reforma y reorganización del ICE, se trata de la necesidad de modernizar y ampliar la incorporación de otras fuentes de energía, incluidos los procesos de ahorro inteligente de la misma, dentro del sistema eléctrico.
Estoy convencido que el debate sobre este importante tema debe ser abierto y sin prejuicios ideológicos, de lo contrario el país estará muy lejos de solucionar uno de los principales desafíos de este nuevo siglo.

Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com