Mónica Araya

Mónica Araya

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Viernes 22 Octubre, 2010

El desempleo no es una moda

En varios países del mundo, es característico celebrar la semana de la moda. Este es un evento que se espera y planea con detalle, involucra a modelos, diseñadores, medios de la farándula y el público en general. Siempre es un evento atractivo para diversos sectores y deja muchas enseñanzas todos los años.
Al igual que en dichos certámenes se abordan elementos constantes todos los años, en la sociedad costarricense se discuten temas como si fueran una moda, como son la inflación, el desempleo, el tipo de cambio y la competitividad; sin embargo, aunque son comentados por sus principales participantes, no pasan hoy por nuestro país para quedarse una sola semana.
Estos se quedan por mucho tiempo y sí afectan, a diferencia de ese hermoso evento, a un número más importante de la población y que, la mayoría de las veces, no sabe por qué se producen, qué las produce, pero sí siente sus consecuencias en su vida diaria, sentimental y económica.
Costa Rica depende del comercio internacional en más de un 80%, es decir, mucho del empleo que se genera tiene que ver con importaciones y exportaciones. El consumo diario de medicinas, equipos, estudios, libros, comida, etc., no es producido únicamente por nuestra tierra, sino que dependemos de muchos otros factores.
Pero, ¿cómo explicarle a la viejita de nuestra provincia de Limón, que hoy cuida a sus nietos pequeños, que ya no va a tener que cuidar de ellos, porque su hija no tiene trabajo por algo llamado competitividad, o que por culpa de la inflación el tipo de cambio está “bajo” y que por la crisis internacional la empresa ya no puede competir con los precios? Pero que el Estado, con justa razón, quiere mantener la inflación baja y que por eso ahora ya no tiene empleo su hija y, aún peor, ahora quién trae la comida a la mesa?
¿De qué le sirve a esta señora que la inflación esté baja? Si no tiene con qué pagar la comida, o la casa. El mes pasado más de 5 mil empleos se perdieron en el sector privado. Solo en un mes, 5 mil empleos, según datos de la CCSS.
Tener una economía abierta es la única solución en un mundo necesariamente globalizado y, en especial, en una economía pequeña que no puede producir todo lo que necesita consumir.
Sin las herramientas necesarias para enfrentar la competencia en época de crisis mundial, hablar de inflación sin hablar de desempleo, de déficit fiscal, de tasas de interés y de competitividad, es como hablar de la semana de la moda, sin hablar de los diseñadores, de las telas, de las modelos y de las nuevas tendencias de la moda.
Lo preocupante es que no dura una semana, sino por mucho tiempo y que lastimosamente afecta las vidas de muchos sin saber por qué y a diferencia de la semana de la moda, estos tienen consecuencias que nunca se olvidan y que son negativas en la vida de cualquier ser humano.

Mónica Araya
Presidenta de CADEXCO