“El problema no está en disfrutar del Mundial, sino en hacerlo sin límites claros”: Laura Moreno, del BAC
Error más común es tomar decisiones financieras desde la emoción y no desde el presupuesto, señala líder bancaria
El Mundial de fútbol es uno de los eventos deportivos más esperados del planeta, pero también una época en la que muchas personas toman decisiones financieras impulsadas por la emoción, las promociones y la presión social, de acuerdo con Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas de BAC.
La compra de pantallas, reuniones con amigos, viajes, comidas y artículos relacionados con el torneo puede generar gastos que terminan afectando el presupuesto familiar mucho después de que finaliza la competencia.
Ante este panorama, Moreno hace un llamado a planificar los gastos, evitar el endeudamiento para consumo no esencial y aprovechar las herramientas digitales que permiten monitorear el presupuesto en tiempo real.
La ejecutiva destaca que disfrutar del Mundial y mantener unas finanzas sanas no son objetivos incompatibles, siempre que las decisiones de consumo se tomen con información, planificación y responsabilidad.
¿Cuáles son los principales errores financieros que suelen cometer las personas durante eventos masivos como el Mundial?
Durante eventos masivos como un Mundial, el error más común es tomar decisiones financieras desde la emoción y no desde el presupuesto. El problema no está en disfrutar, sino en hacerlo sin límites claros.
Las compras impulsivas, el uso excesivo de tarjetas de crédito, los pagos pequeños repetidos y el endeudamiento para consumo no esencial pueden generar un desequilibrio que se siente después del evento, cuando llegan los estados de cuenta o se acumulan pagos no previstos.
¿Qué recomendaciones brinda su entidad para que las familias puedan disfrutar de actividades relacionadas con el Mundial sin comprometer su presupuesto ni recurrir a un endeudamiento excesivo?
Nuestra recomendación es que cada familia defina un “presupuesto mundialista” antes de que inicie el evento. Ese monto debe salir del ingreso disponible, no de dinero destinado a alimentación, vivienda, educación, transporte, ahorro o pago de deudas.
También sugerimos dividirlo por categorías: alimentación, entretenimiento, reuniones, compras especiales y transporte. Si una compra o pago relacionado con estas actividades requiere endeudarse o pagar solo el mínimo de la tarjeta, probablemente no es una compra financieramente sana.
En momentos en que proliferan promociones, compras impulsivas y ofertas de “tiempo limitado”, ¿qué señales deberían identificar los consumidores para determinar si una compra realmente se ajusta a sus posibilidades financieras?
Una compra se ajusta a las posibilidades financieras cuando puede pagarse sin afectar gastos esenciales, sin reducir el ahorro mínimo, sin atrasar otras obligaciones y sin depender del pago mínimo de la tarjeta.
La señal de alerta aparece cuando la decisión se justifica únicamente por la promoción, por miedo a perder la oferta o por presión social. Acá es importante utilizar el triángulo de la decisión, hacer una pausa y preguntarnos: ¿Lo quiero? ¿Lo necesito? ¿Puedo? Tres preguntas sencillas, pero poderosas, que podrían evitarnos compras impulsivas motivadas por promociones.
Estas son algunas señales de alerta que deberían identificar los consumidores:
• No sé cuánto terminaré pagando en total.
Si la persona no conoce el precio final, intereses, comisiones, plazo y cuota total, no debería comprar.
• Tengo que usar el pago mínimo de la tarjeta.
Esa es una señal fuerte de que la compra excede la capacidad real.
• La cuota parece baja, pero el plazo es largo.
Una cuota pequeña puede ocultar un costo financiero alto.
• La compra desplaza gastos básicos.
Si compromete alquiler, comida, servicios, transporte, educación, medicamentos o deudas vigentes, no es sostenible.
• La decisión depende de urgencia comercial.
Frases como “últimas unidades”, “solo hoy” o “precio exclusivo por tiempo limitado” deben activar una pausa, no una compra automática.
• No estaba en el presupuesto antes de ver la oferta.
Si la necesidad nació al ver la promoción, probablemente es impulso, no planificación.
¿Cuáles herramientas, aplicaciones o productos financieros ofrece su entidad para ayudar a las personas a controlar sus gastos, establecer presupuestos y evitar desequilibrios financieros durante este tipo de eventos?
Desde BAC ponemos a disposición herramientas digitales que ayudan a las personas a tomar decisiones más informadas.
En Banca en Línea, por ejemplo, la funcionalidad Mis Finanzas permite visualizar movimientos de cuentas y tarjetas, categorizar gastos, revisar la distribución del consumo y entender mejor los hábitos financieros.
Esto es especialmente útil en temporadas de alto consumo, porque permite detectar a tiempo si el gasto en entretenimiento, alimentación o compras especiales está superando lo presupuestado.
Adicionalmente, Banca Móvil BAC permite consultar saldos, movimientos, tarjetas, préstamos, fechas de pago, pago mínimo y pago de contado, además de bloquear temporalmente tarjetas en caso necesario.
Asimismo, Finanzas Positivas es una plataforma de educación financiera de BAC con más de 900 contenidos sobre presupuesto, ahorro, crédito responsable, uso correcto de tarjetas de crédito y finanzas familiares, entre otros temas.