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Jueves, 17 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


El déficit fiscal y su impacto en el tipo de cambio

Gerardo Corrales [email protected] | Lunes 15 octubre, 2018


El déficit fiscal y su impacto en el tipo de cambio

A inicios de este año, el tipo de cambio negociado en el mercado de moneda extranjera (Monex ) fue de ¢570,2. La incertidumbre sobre la situación fiscal y la falta de aprobación del expediente 20580, ha generado una desconfianza generalizada en los consumidores y empresarios que se manifiesta en un tipo de cambio que en la mañana del día de hoy [jueves], ya alcanzó los ¢597,4, es decir, un aumento o devaluación de nuestra moneda de ¢27, casi un 5% de incremento.

El 25 de setiembre pasado, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda, como consecuencia de la gran iliquidez e incapacidad de captar recursos en el mercado interno para el Gobierno central por la gran desconfianza que se ha creado, anuncian como último recurso utilizar un financiamiento de letras del tesoro de cerca de $850 millones. En ese momento, el tipo de cambio se ubicaba en ¢579,5 y al día de hoy, repito, ya estamos en ¢597,4, es decir, en prácticamente 11 días, la devaluación ha subido casi ¢18, más de un 3% de incremento.

Con la aprobación en primer debate del expediente 20580 el pasado viernes, el tipo de cambio se ubicó en ¢589,5 o sea que se sigue devaluando ¢8 más, casi el 45% del incremento desde que se anunció el mecanismo de financiamiento con las letras del tesoro.

Todo esto significa que las señales que se han emitido desde el Parlamento, Banco Central y Gobierno, no están siendo creíbles y no se ha logrado disipar la desconfianza e incertidumbre que rodea a nuestra economía.

La situación es tan acongojante que durante el año, el Banco Central para sostener el tipo de cambio ha tenido que intervenir en el mercado cambiario por razones de estabilización perdiendo reservas monetarias internacionales en $240 millones y además, con un uso adicional de las mismas para satisfacer las necesidades del sector público no bancario de $833 millones, sin que estas se hayan recuperado en el Monex, para evitar una presión alcista mayor en tan importante precio.

Del total de Reservas Monetarias que tenía el Banco Central a finales del año pasado, por cerca de $7.150 millones, se han perdido a hoy, el 15%, $1.073 millones.

¿Qué repercusiones tiene está indefinición de la solución al problema fiscal?


1.        Del total del crédito al sector privado, que representa cerca de $40 mil millones, un 40% está en dólares y de esta suma, más de un 70% está colocado en deudores no generadores de divisas, es decir, están expuestos a una devaluación. Son cerca de 700 mil familias que están hoy sumidas en la incertidumbre y volatilidad cambiaria. En total hay colocados en dólares a no generadores $11 mil millones, o sea, que el impacto en lo que llevamos del año con una devaluación del 5%, significa que a estas personas se les han incrementado sus deudas en cerca de $550 millones y como sus salarios no se han visto ajustados en la misma proporción, se encuentran más endeudadas y con dificultades de flujo de caja para hacerles frente a cuotas de crédito mayores es decir, deben dedicar más colones para completar la misma cuota en dólares, es como si la tasa de interés, se les vio incrementada en nueve meses, en un 5%.

2.        El Gobierno Central, que tampoco es un generador de dólares, debe en total cerca de $30 mil millones, de los cuales un 40% está en dólares o sea que también le significa al gobierno un aumento de sus obligaciones equivalente en colones por cerca de $550 millones.

3.        Situación similar ocurre con las entidades autónomas, como el ICE, Recope que tienen sus obligaciones en dólares por lo que esta situación sin duda traerá como consecuencia solicitudes de incrementos en las tarifas de los servicios públicos.

4.        La actividad económica en general sufre de una desaceleración que se ha venido acentuando a tal nivel que el mismo Banco Central rebajó las previsiones de crecimiento de la producción, de un 3,6% al 3,2% anual, pero esta incertidumbre amenaza con afectar aún más el panorama y quizás tengamos tasas de crecimiento inferiores al 3%.

Obviamente esta situación repercutirá en los niveles de desempleo abierto, especialmente en las zonas rurales y en los segmentos de ingresos más bajos, donde ya de por sí, los niveles son altos y superan el 25% de desempleo.

5.        Las agencias calificadoras de riesgo en este mes de octubre y noviembre, procederán a revisar nuestra calificación y difícilmente sin una certeza jurídica de la aprobación del paquete fiscal, podrán sostenerla, con un impacto inmediato en el acceso al financiamiento internacional y con tasas de interés más altas.

En Estados Unidos, la Reserva Federal o el Banco Central (Fed) ha estado subiendo las tasas de interés en dólares para enfrentar un posible incremento de la inflación y localmente, nuestro Banco Central mantiene constante su tasa de política monetaria en un 5,75%, por lo que con las nuevas expectativas de devaluación del colón, el premio por invertir en esa moneda se ha vuelto negativo y eso estimula a que los ahorrantes demanden dólares para volcar sus ahorros de colones a esa moneda. Por tanto, es de esperar en los próximos días subidas en las tasas de interés pasivas en colones para frenar esa demanda.

Desde el punto de vista de los créditos, la tasa promedio en colones del sistema financiero nacional es del 15,75% mientras que en dólares es del 10,5%, con lo cual con las nuevas expectativas de devaluación de más del 5%, el premio por endeudarse en dólares es negativo y se hace ahora atractivo tomar créditos en colones para todos aquellos que no ganan en dólares.

Evidentemente, el tipo de cambio es una variable de suma relevancia que no solo afecta la competitividad de las exportaciones, el turismo y las importaciones, sino que también afecta las decisiones de ahorro y financiamiento por monedas, por lo cual, bajo el sistema de flotación administrada, el Banco Central debe ser bastante neutral en su gestión para evitar romper las tendencias que refleja la oferta y la demanda en la fijación de este precio relevante.

Estos son solo algunos de los primeros indicios de las repercusiones que empezamos a tener por no haber aprobado a tiempo y con la mayoría necesaria la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, como primera señal de una ruta crítica de solución al déficit fiscal.

La responsabilidad que se ha trasladado a la Corte Plena y a la Sala Constitucional es mayúscula y nuestro futuro económico y de estabilidad está en juego como para seguir en discusiones bizantinas de planes de contingencia o medidas alternativas, pues desde hace rato el tiempo se nos agotó y la incertidumbre debe ser ya eliminada de plano, dando certeza jurídica al expediente 20580, caso contrario, el caos económico será severo y muy posiblemente tendremos la presencia del Fondo Monetario Internacional con un Programa de Auxilio Financiero con exigencias de medidas drásticas en términos de despidos, recorte de gastos, pluses, incentivos, ajustes salariales nulos, venta de activos estatales, entre otros






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