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Viernes, 16 de noviembre de 2018



CANDILEJAS


El clima: revolución agrícola

Candilejas [email protected] | Viernes 27 abril, 2018

La FAO ha desarrollado una amplia gama de sistemas de datos innovadores y fáciles de usar, además de herramientas para evaluar la repercusión del clima y planificar las prácticas de adaptación.


“Antes cultivaba café, pero el clima ha cambiado tanto que ahora solo me pegan cítricos y es lo que siembro para vivir. Vea usted, hasta la flor de itabo ahora aparece en mayo, cuando se supone empiezan las lluvias”, cuenta consternado Felipe Méndez, agricultor en Cangrejal de San Ignacio de Acosta.
Y así es. Por ejemplo, el aumento de la temperatura en el planeta propicia la proliferación de malas hierbas y de parásitos. La alteración de las precipitaciones aumenta la malas recolectas y ocasiona pérdida de sembríos completos.
Felipe Méndez nos pregunta si nos gusta la flor de itabo para que su esposa nos la prepare como almuerzo y ella sonriente dice “somos afortunados de que aun subsistimos, aunque sea comiendo flores”, se ríe.
El agro deberá adaptar su producción al nuevo clima y adoptar las nuevas tecnologías.
En una zona en donde antes había abundantes lluvias, se cultivaban productos que requerían de mucha agua. Si ahora esa zona padece sequía, deberán los agricultores cultivar productos que se desarrollen bien a pesar de las sequías. Esto genera cambios en la forma de vida, en la cultura.
Otro ejemplo es la región Chorotega de nuestro país, en donde los productores están dispuestos a tomar acciones en busca de una agricultura más sostenible.
Las  nuevas tecnologías de información permiten documentar condiciones de producción, estableciéndose así el sistema de “agricultura de precisión”: una solución tecnológica que implementa sistemas agrícolas más eficientes, utilizando incluso drones para el estudio del clima.
El sistema se enfoca en generar datos en tiempo real y geográficamente con sensores diagnóstico. El fin es tener información de sitios específicos en corto tiempo que mejore la capacidad de toma de decisión en las fincas, de forma ambientalmente amigable.
Según el “International Food Policy Research Institute”,  los “países desarrollados son ya los más vulnerables a la inseguridad alimentaria y serán los más afectados por falta de alimentos debido al cambio climático”.
Por otra parte, investigadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) el efecto invernadero que causa las emisiones del CO2 provocando el calentamiento terrestre, se debe, en su mayoría, a los siguientes factores: 26% producción de energía eléctrica, 17% desechos y aguas utilizadas, 14% agricultura y 13% al transporte.
Sin embargo hay esperanza. La agricultura contribuye al cambio climático a la vez que sufre sus consecuencias, pero también ésta puede ser parte de la solución.
Si bien los cultivos agrícolas emiten 14% de gas de efecto invernadero (GEI), más que los transportes y casi lo mismo que la industria, pueden contribuir a transformar el efecto.
La agricultura utiliza químicos que afectan el suelo, se produce deforestación y la desertificación de zonas frágiles, lo que altera la capacidad de la tierra de absorber el calor y la luz.
La esperanza de que Costa Rica llegue a ser un país carbono neutral debe implicar políticas para que los métodos de cultivo utilizados cambien por nuevos y sanos para el planeta y la humanidad. ¿Pero cómo? Primero captando el carbono. Los suelos lo absorben, lo que compensa las emisiones de la agricultura y otros sectores.
La Organización de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, FAO, por sus siglas en inglés, ha subrayado que estos cambios también pueden abrir oportunidades para el desarrollo local a través de actividades no agrícolas como el turismo y la comercialización de la artesanía.
Pero se debe garantizar la tenencia de la tierra, proveer acceso a los recursos para las explotaciones familiares, y mejorar las infraestructuras básicas. Son estas algunas de las soluciones claves para enfrentar la emergencia climática.

Carmen Juncos
Editora Jefa y Directora de proyectos
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