Nuria Marín

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Lunes 10 Noviembre, 2008

Creciendo [email protected]
Economía, economía, economía

Nuria Marín
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Mientras los estadounidenses y el mundo en general se regocijan ante el histórico triunfo de Barack Obama, las caídas de los mercados mundiales actúan como dosis de realidad de la apremiante situación de la economía, en Estados Unidos y el mundo en general. Los retos y desafíos por delante son tan grandes, que difícilmente habrá tiempo para festejar.
Luego de la euforia por las elecciones vuelven los temores ante diversas señales negativas de la economía estadounidense, como el decrecimiento en la productividad, pérdida de empleos y la caída histórica el mes pasado en las ventas minoristas. Recordemos que el consumo es uno de los motores más importantes de esa economía.
Por otra parte, el Departamento de Trabajo anunció un aumento en los costos laborales y en el número de personas que reciben beneficios por seguro de desempleo, totalizando 3,84 millones a fines de octubre. Este es el de mayor nivel desde 1983. La contracción es evidente y esto podría significar más pérdida de empleos, más carga para el Gobierno, más incertidumbre. Por otra parte, la buena noticia en la baja del barril de petróleo es a la vez síntoma de preocupación ante la desaceleración de las economías.
Pese a restarle pocas semanas y consciente de la premura de acciones correctivas, la administración Bush despliega una ingente labor para poner en operación lo más pronto posible el paquete de medidas del programa de rescate de $700 mil millones y llevar claves señales de una pronta liquidez a los mercados. A la vez, se están realizando las necesarias labores de coordinación para una transición inteligente, eficiente y efectiva.
Vemos con muy buenos ojos la integración, por parte de Obama, de un consejo consultor en el tema económico de altísimo nivel en el que destacan reconocidos y respetados especialistas, empresarios, ex secretarios de Gobierno y académicos. Por mencionar a algunos, Warren Buffet, William Daley, Robert Reich, Robert Rubin, Lawrence Summers, Laura Tyson y Jennifer Granholm.
Sin lugar a dudas, el gran tema del momento y en los meses (esperamos no años) por delante será la economía. Esta es y será la máxima prioridad tanto del gobierno saliente como de la nueva administración en orquestada conjunción con el resto de las economías del mundo. Recobrar la credibilidad y confianza en el sistema financiero global no será tarea fácil.
Dentro de esta compleja coyuntura hay que reconocer que el electorado estadounidense estuvo a la altura de los desafíos. Obama llega a la Casa Blanca con un claro mandato y legitimidad, productos de los históricos niveles de participación, el amplio margen de votos populares y votos electorales, así como cómodas mayorías en ambas cámaras del Congreso, todo lo cual le brinda el necesario músculo político para emprender las iniciativas en reactivación económica, inversión social e infraestructura, y liderazgo internacional.