En medio del bosque tropical de Limón, Ecolirios Boutique Hotel and Spa desarrolla una propuesta turística enfocada en descanso, naturaleza y experiencias sostenibles.
El hotel se ubica a menos de una hora y media del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, rodeado de ríos, senderos y biodiversidad característica del Caribe costarricense.
La propiedad abarca 100 hectáreas de bosque lluvioso donde los visitantes pueden recorrer cataratas, pozas naturales y caminos inmersos en la selva.
Además, el hotel ofrece villas y suites privadas diseñadas para integrarse al entorno natural y mantener privacidad en medio del bosque.
La experiencia busca alejar a los visitantes del ritmo urbano mediante espacios tranquilos donde predominan los sonidos de aves, ríos y naturaleza.
Ecolirios también impulsa actividades vinculadas con exploración del bosque, observación de aves y caminatas guiadas dentro de la propiedad.
El proyecto apuesta por un modelo de hospedaje ligado al turismo sostenible y la protección del entorno natural que rodea las instalaciones.
El enfoque incluye prácticas responsables en manejo del agua y acciones orientadas a conservar el ecosistema local.
Asimismo, el diseño arquitectónico procura mantener armonía con el paisaje y minimizar el impacto sobre el bosque tropical.
El hotel también promueve experiencias de bienestar para quienes buscan descanso y contacto directo con la naturaleza del Caribe costarricense.
Mientras que su restaurante Raíces, complementa la experiencia con una propuesta gastronómica abierta al público en medio del bosque tropical.
El espacio combina un ambiente moderno, un bar con bebidas internacionales y una experiencia de fine dining rodeada de naturaleza y tranquilidad.
La propuesta busca ofrecer “una inmersión en su rica herencia culinaria orgánica” mediante platos elaborados con ingredientes locales y de temporada.
El chef del restaurante prepara opciones que mezclan tradición e innovación dentro de una experiencia enfocada en sabores costarricenses.
Ecolirios asegura que su propuesta se enfoca en ofrecer una experiencia cercana al bosque lluvioso, lejos de entornos masivos y urbanos.
La combinación entre naturaleza, privacidad y sostenibilidad convierte al sitio en una opción para visitantes interesados en turismo de bajo impacto ambiental en Costa Rica.