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Si bien las vías aledañas a la carretera San José-San Ramón son necesarias para el país, esto no debe retrasar la aprobación del proyecto de construcción de la vía principal. Debe existir creatividad en el Congreso para encontrar una fórmula que satisfaga a la oposición sin paralizar una obra de tanta importancia


Diputados pueden avanzar a mejor ritmo


Un agregado al plan original del proyecto para la construcción de la carretera San José-San Ramón, en trámite en la Asamblea Legislativa, está retrasando innecesariamente la aprobación de esa ley.
Se trata de una ampliación que aumentaría en cerca de $200 millones el plan al incluir en este otras vías.
Si bien el agregado es algo necesario para el país por cuanto se refiere a la construcción de cuatro vías adicionales para las conexiones en Río Frío, Sarchí, Naranjo y Heredia, con la nueva vía principal, esto debería manejarse por separado, aunque el compromiso de hacerlo quede especificado en la actual ley.
De ese modo, pueden iniciarse ambas cosas, la construcción de la vía principal, y las gestiones pertinentes para que mediante otros fideicomisos se hagan posteriormente las vías adicionales.
Así no se alteraría el presupuesto originalmente calculado para la carretera.
Todo es comprensible y razonable. Lo que no es conveniente es que algo que podría tener una fácil solución esté retrasando un proyecto tan urgente y que cuenta con una alta viabilidad política.
Sería muy provechoso para Costa Rica que hubiera un rápido acuerdo en este punto y que la construcción de la vía quede aprobada sin más demoras.
Si diputados de oposición reconocen hoy que muchos de los rezagos en infraestructura se deben a que en determinados momentos no se planificó bien, recibimos con agrado esta actitud positiva de revisarse.
Analizar errores pasados para no volver a cometerlos es lo correcto. Lo decimos siempre. Echarle tierra a lo hecho si tuvo malas consecuencias es, probablemente, tropezar en algún momento con la misma piedra.
Sin embargo, no deberíamos caer ahora en otro tipo de falla como sería demorar el inicio de la construcción de la vía a San Ramón, por un agregado que puede resolverse con solo definir el compromiso de hacerlo pero con presupuesto aparte.
La actual Asamblea Legislativa tiene enfrente no solo esta sino muchas otras oportunidades de permitir el avance del país en diversos aspectos.
Por su parte, el Ejecutivo tiene también la posibilidad de mostrar cómo es que se pueden llevar a cabo importantes obras en el país, sin que se vean retrasadas o paralizadas por falta de transparencia, deficiente gestión o, peor aún, a causa de denuncias por mal uso de fondos públicos.
Si tomamos en cuenta que la Costa Rica de hoy reclama ya una mayor participación ciudadana en todo lo relacionado con asuntos de interés nacional, entenderemos la importancia de instaurar la transparencia no solo en el discurso sino en la práctica.

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