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Miércoles 13 Agosto, 2014

El abandono de las aulas va más allá de la desmotivación y las becas. También existen factores protectores


Deserción

La educación es vital para el progreso de una nación, es desde una educación integral de los ciudadanos que se visualiza el desarrollo de una sociedad.
Las estadísticas de la deserción son alarmantes. Existe queja de madres o padres de que Fonabe no cumple de manera oportuna con el depósito del monto correspondiente. Se sabe que a veces la deserción ocurre por falta de recursos y malas calificaciones, lo cual produce la desmotivación en los estudiantes. Pero el abandono de las aulas va más allá de la desmotivación y las becas, porque también existen factores protectores.
El primero es que, uno de los fines de la Ley Fundamental de Educación compromete al Estado a brindar a sus ciudadanos un derecho a la educación con obligatoriedad, además que le corresponde al Ministerio de Educación Pública facilitar la prosecución de estudios mediante el sistema de becas y otros auxilios.
Entonces, si existe una política pública, en la que se establece el apoyo adecuado por parte del Estado para que todo ciudadano acuda al sistema educativo formal, visto como un factor protector, pareciera que hace falta algo en la práctica, para que sea una realidad favorecedora del desarrollo integral de la población estudiantil.
Otro factor es la educación misma, forma personas conscientes de deberes, derechos y libertad con responsabilidad y respeto. Cuando se tiene un derecho, se tiene que incluir un deber. El deber de Fonabe es otorgar becas a estudiantes de bajos recursos, para apoyarlos en su permanencia en las aulas, el derecho de ellos es recibirlas para dedicarse al estudio. Se debe mejorar el sistema para brindar más eficiencia en el otorgamiento de las becas.
La deserción es multicausal, toca impulsar acciones, ¿a quién le corresponde iniciar acciones diferentes para motivar e incentivar a las poblaciones estudiantiles a permanecer en las instituciones educativas. ¿Será la familia, será el grupo docente, será más bien la condición benefactora del Estado, los beneficios no valorados, será el estudiante? Todas las partes son corresponsables del problema.
El esfuerzo personal podría ser otro factor protector, es necesario para valorar lo que se obtiene. La motivación es necesaria para permanecer en las instituciones. Aunque intrínseca, aumenta o disminuye según los patrones de convivencia familiar y social, algunas veces la dinámica familiar, y los niveles educativos que poseen sus miembros, es lo que produce en sus descendientes bajo interés educativo. Es la familia la que debe incentivar el estudio.
Otra razón puede ser la estrategia pedagógica empleada por los docentes, que no siempre es acorde a las características de la etapa en que se encuentran los estudiantes, presentándose los bajos rendimientos, desmotivación, desinterés y abandono de las aulas. El abandono no es la respuesta, es deber de cada estudiante forjarse metas en su formación educativa.
Interesa mencionar como factor protector, el rol del profesional de Orientación en los centros educativos, pues está para atender estudiantes en prevención y desarrollo. También a padres y madres de familia, docentes, administración y juntos con el profesional de Orientación, trabajar por la permanencia de las poblaciones estudiantiles en las instituciones educativas.

Zoila Rosa Vargas

Vicepresidenta Colegio de Profesionales en Orientación