Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 19 Agosto, 2013

Los partidos ahorrarán en publicidad, ya tienen mercadólogos gratis… eso sí, advertidos… sin enojar a la autoridad política superior


Desde Moncho

¿De dónde vienen las balas? Los cachiflines electorales parecía no iban a ser usados. Se transformaron, inesperadamente en una ráfaga de ametralladora. Como las que suelen usar sicarios cuando les dan un encargo… unas disparadas desde una sala de redacción, aunque algunos sugieren que fue otro el sitio de origen, otras desde la Fiscalía de la Republica.
Lunes 5 de agosto. El Fiscal General convoca a conferencia de prensa. Anuncia que acusará al tesorero, al secretario de capacitación y al excontador del Movimiento Libertario por los delitos de estafa, tentativa de estafa y uso de documento falso, por hechos atribuibles durante la campaña anterior. Sí, anterior. Ocurridos hace cuatro años. Previo, a la Asamblea Nacional en que los libertarios elegirían a sus candidatos a diputados y diputadas porteadores, para 2014
¿Era necesario citar a conferencia de prensa para acusar? ¿Es necesario flash y cámaras para hacer lo que tiene que hacer? ¿O la notoriedad de acusar políticos, le da otra “dimensión” especial a la acusación? Motivado quizá por la euforia de los micrófonos, anunció que el show continuará; con el avance de posibles, probables, factibles, potenciales, acusaciones contra el PAC. Eso sí, en el PLN contra un diputado.
Madrugada del miércoles siete. Me atraganté con el café recién chorreado que terminó resbalándome por la barbilla. La Nación había abierto con un titular contra Johnny Araya. Esto parecía propio de un campo pagado, por cualquiera de los adversarios del exalcalde josefino.
Me recordó a Sony en el Padrino, cuando fue emboscado en un peaje… intenté respirar mientras buscaba en las páginas internas, ¿quién era la periodista? ¿No la conocía? ¿No era de la unidad de investigación? La redacción del texto era confusa. El titular y el párrafo seis no coincidían…Cuando terminé de leer aquel obituario, aún veía brincar el cuerpo ensangrentado de la víctima. Empezaron a saltar otras preguntas. ¿Por qué? ¿Quién dio la orden de disparar? Algunas más lentas. ¿A, quién, no, obedeció, Johnny? ¿Quién, quiere demostrarle que tiene el poder?
La Nación como grupo económico siempre ha tenido preferencias electorales pero la sala de redacción ha mantenido independencia en su línea informativa. Reconozco el nivel profesional de sus trabajadores, de su equipo de investigación. Era evidente, ese “trabajo” del día 7 contra Johnny, no obedece a esa línea tradicional. Bueno…
Predecibles. ¿Qué sigue? ¿Una encuesta? ¿No fue esa misma estrategia la que le aplicaron a su hermano Rolando en 2002? Previo a la Tregua Navideña: ”Ottón iguala a Araya” Luego, ¡magia! Al regreso de la tregua… el porcentaje de Ottón bajó misteriosamente. El daño: irreversible.
Esta campaña electoral presagiaba apacible. De pronto, actores inesperados (¿?) aparentemente medios de comunicación o furiosos actores detrás y fiscales protagonistas. Los partidos ahorrarán en publicidad, ya tienen mercadólogos gratis… eso sí, advertidos… sin enojar a la autoridad política superior.

Iris Zamora Zumbado