Cuando la  niebla no asusta
Fotos: Esteban Monge / La República
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La bruma en el ambiente solemos sentirla como algo sobrecogedor. Hasta nos podemos imaginar cosas que asustan.

Quién no recuerda la niebla que envolvía las aventuras de Sherlock Holmes? Ese personaje de un detective creado en 1887 por el escritor británico Artur Conan Doyle.

“En Naranjo, luego de la lluvia, cuando el vapor comenzaba a condensarse, eso nublaba todo el parque” recuerda Carlos Cruz, como parte de emociones que desde niño sintió y aún hoy lo conmueven cuando la neblina envuelve un paraje.

La niebla lo emociona al punto de que se ha colado en sus cuadros embelleciendo aún más la atmósfera de los paisajes que pinta. Es que la bruma también puede generar gran belleza.

“En muchos lugares de Costa Rica, como Monteverde, los bosques en Puerto Jiménez, en las partes muy altas y en el mar, se ven algunas brumas muy bellas”, dice este pintor acuarelista.

Sin embargo sus recuerdos de neblina durante una época en la que vivió en Cartago están relacionados con historias que daban miedo. Como si la falta de buena visibilidad a causa de este fenómeno atmosférico, aumentara el temor que producía, especialmente en los niños, leyendas como la del “padre sin cabeza” y otras de la tradición popular costarricense.

La leyenda costarricense del jinete entre la niebla, por ejemplo, cuenta que una pareja de novios caminaba una noche por un sitio y de repente surgió una espesa neblina que tornó la noche muy oscura. De repente, sintieron los cascos de un caballo al chocar con las piedras del camino.

Frente a ellos aparece entonces la figura de una vaca con sus ojos fuera de órbita, que hincó sus patas delanteras en tierra, horrorizada  por lo que veía,  y lanzó un espantoso bramido al aparecer la silueta fantasmagórica de un jinete flotando entre la niebla.

Pero volviendo a las acuarelas del artista Carlos Cruz, cuando muestran un paisaje con bruma,  nos introducen en ese ambiente donde se ha producido de algún modo la tercera dimensión, la profundidad del espacio.

Para eso el pintor juega mucho con el color y el agua y nos transmite así en sus obras diferentes ambientes y paisajes algunos de los cuales se ven embellecidos por una leve bruma que carga de magia el cuadro.

“El investigador, escritor, ensayista y Premio Nacional Magón, Luis Ferrero, fue mi mentor”, dice Cruz.

Durante este mes de mayo usted puede ver  las obras de Cruz, en la Sala de Exposiciones del Instituto Nacional de Aprendizaje, INA. La muestra se inauguró el jueves 11 de este mes, como parte de las celebraciones del 52 aniversario de esta institución, que juega hoy un papel fundamental en la formación técnica de miles de jóvenes que estudian ahí, en diferentes áreas.

Desde hace más de 20 años se inaugura en el INA, cada mes, la muestra de un diferente pintor o escultor nacional para acercar a los estudiantes, a los colaboradores de la institución y al público en general al arte, para despertar en ellos sensibilidades.

La apreciación y el disfrute del arte, no importa la especialidad técnica o científica a que pueda dedicarse un estudiante o un profesional, despertará siempre en  ellos el deseo de crear y de  innovar.

 

Carmen Juncos y Ricardo Sossa

Editores jefes y Directores de proyectos

[email protected]

 

Fuentes: http://mitosyleyendascr.com/costarica/el-jinete-entre-la-niebla/, Wikipedia
 



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