A pesar de las múltiples advertencias de las autoridades y las campañas de educación al respecto, entre 50 mil y 66 mil personas están atrapadas todavía en los préstamos informales, también conocidos como “gota a gota”, según reveló la Oficina del Consumidor Financiero (OCF).
Aunque la proporción de personas que dijo en 2023 haber tomado algún préstamo “gota a gota” se redujo de 12% a 3% en 2025, la organización advierte que el fenómeno del crédito informal sigue presente y afecta especialmente a los sectores con menos ingresos.
Los préstamos “gota a gota” son créditos informales operados por grupos criminales, incluido el narcotráfico, que utilizan la intimidación para extorsionar a sus víctimas.
En estos casos, las tasas de interés son mucho más altas que las del sistema formal y las condiciones son antojadizas, ya que el fin último de los delincuentes es evitar que la persona endeudada pueda pagar y salir de la deuda.
Los extorsionadores son capaces de dar golpizas, secuestrar, quitar bienes y amenazar de muerte.
“Aunque vemos una disminución significativa en la incidencia de los créditos informales, la modalidad del ‘gota a gota’ impacta en especial a sectores vulnerables. Esto refleja el persistente desafío de la exclusión financiera y la falta de opciones reguladas para atender necesidades urgentes de liquidez”, explicó Danilo Montero, director general de la OCF.
Los datos provienen de la Encuesta Nacional de Endeudamiento 2025, aplicada telefónicamente a 1.200 personas entre el 3 y el 29 de julio, representativa de 3,6 millones de adultos costarricenses.





































