Costa Rica recuperó este miércoles 11 objetos arqueológicos precolombinos que pertenecieron a la colección del doctor Hans Feriz (1895–1970).
La devolución fue posible gracias a la voluntad de la familia del médico austro-neerlandés y al trabajo conjunto entre la Embajada en Países Bajos, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, y el Museo Nacional.
En primer lugar, los objetos fueron identificados por especialistas de las universidades de Kansas y Leiden, y posteriormente confirmados por el Museo Nacional de Costa Rica.
Se trata de piezas que forman parte del patrimonio arqueológico del país y que vuelven al territorio nacional tras décadas en el extranjero.
Asimismo, el acto de restitución se celebró en la ciudad de Wassenaar, con la participación de representantes diplomáticos de Costa Rica, Perú y Panamá, tres países beneficiados con la recuperación de piezas de la misma colección.
Autoridades neerlandesas, investigadores y descendientes del doctor Feriz también asistieron a la ceremonia.
Por otra parte, la delegación costarricense estuvo encabezada por el embajador Arnoldo Brenes Castro, acompañado por el ministro consejero y cónsul general Manuel Ignacio Morales Ovares, así como por la ministra consejera Sofía Cob Briceño.
Además, se recordó que el doctor Hans Feriz fue un apasionado de las culturas precolombinas.
Durante sus viajes por Centro y Sudamérica, participó en excavaciones y reunió objetos que en los años cincuenta pasaron al Real Instituto Tropical de Ámsterdam, donde ejerció como investigador honorario.
Su hija, hoy fallecida, dispuso en su testamento que las piezas fuesen restituidas a sus países de origen, labor que cumple ahora su hijo.
Durante la ceremonia, el embajador Arnoldo Brenes Castro destacó el valor simbólico de este proceso.
“Estos objetos no son solo piezas arqueológicas. Son testimonios vivos de nuestras raíces, de la creatividad y espiritualidad de los pueblos originarios que habitaron nuestras tierras.
Su retorno a Costa Rica contribuye a fortalecer nuestra identidad, y nos recuerda la responsabilidad compartida de proteger y valorar el patrimonio cultural”, señaló.
De igual forma, la directora del Museo Nacional, Grettel Monge, subrayó la importancia de este reencuentro con la memoria histórica.
“La restitución de estas piezas representa un acto de justicia histórica y cultural. Cada objeto recuperado es una ventana al pasado que nos permite comprender mejor las sociedades precolombinas que habitaron nuestro territorio. Agradecemos profundamente la voluntad de la familia Feriz y el apoyo de las instituciones neerlandesas en conjunta con la Cancillería que han hecho posible este reencuentro con nuestro pasado”, manifestó.
Finalmente, Costa Rica reiteró su compromiso con la preservación del patrimonio cultural y arqueológico, así como con el fortalecimiento de los vínculos diplomáticos y culturales con los Países Bajos.
La restitución marca un paso más en la defensa de la memoria y la herencia de los pueblos originarios.