Costa Rica postula a Rebeca Grynspan para liderar la ONU en 2027-2031
El presidente Rodrigo Chaves oficializó ante Naciones Unidas la candidatura de la economista costarricense para asumir la Secretaría General del organismo
Este martes, el presidente Rodrigo Chaves firmó y envió a las Naciones Unidas la nota diplomática con la que el país presenta oficialmente la candidatura de Rebeca Grynspan para ocupar la Secretaría General en el período 2027-2031.
La decisión coloca a una figura costarricense en la carrera por dirigir el principal organismo multilateral del mundo, en una etapa marcada por tensiones internacionales, desafíos económicos y crisis que demandan coordinación global.
La aspirante reúne experiencia política, capacidad de gestión y trayectoria en espacios internacionales de alto nivel.
Su carrera en Costa Rica culminó con la vicepresidencia de la República. Luego dio el salto al sistema de Naciones Unidas, donde asumió responsabilidades de alcance global.
Como administradora asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), supervisó un presupuesto superior a los $4.000 millones y operaciones en más de 170 países y territorios.
En 2014 fue elegida por unanimidad al frente de la Conferencia Iberoamericana, desde donde coordinó cumbres de jefes de Estado y promovió el diálogo entre 22 países.
Desde 2021 dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), donde encabeza un proceso de modernización institucional.
En medio de la crisis alimentaria derivada del conflicto en Europa del Este, desempeñó un papel determinante en la Iniciativa sobre los Cereales del Mar Negro, que permitió la exportación segura de más de 33 millones de toneladas de granos y ayudó a estabilizar los mercados internacionales.
La candidatura costarricense se apoya en tres prioridades: fortalecer el trabajo de la ONU en paz y seguridad, profundizar su reforma para hacerla más eficaz y prepararla para los retos del futuro.
Con esta postulación, el país busca colocar su experiencia diplomática en el centro de una etapa decisiva para el sistema multilateral.
Su nombre, además, llega con el respaldo de las instituciones del Estado y el apoyo de las fuerzas políticas del país.