El gobierno de Rodrigo Chaves realizará todas las gestiones necesarias para esclarecer la muerte de Randall Gamboa Esquivel, un costarricense que fue deportado de Estados Unidos en muy malas condiciones y que terminó falleciendo en suelo nacional.
El hombre, de 52 años, partió a ese país en busca del sueño americano en buenas condiciones de salud, pero regresó al país sin poder hablar y en un estado lamentable que lo llevó a la muerte.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto lamenta profundamente el fallecimiento del ciudadano costarricense Randall Gamboa Esquivel y expresa sus más sinceras condolencias a su familia y personas allegadas en este difícil momento. La Cancillería continuará realizando todos los esfuerzos necesarios para esclarecer las circunstancias en que se produjo su detención y posterior traslado a Costa Rica”, dijo el Gobierno en un comunicado.
Durante el tiempo en que el señor Gamboa permaneció bajo custodia del Servicio de Aduanas y Migración de los Estados Unidos, el Consulado General de Costa Rica en Houston dio seguimiento a su caso, ejerciendo las acciones posibles dentro del marco del derecho internacional y las regulaciones locales aplicables.
Diputados piden explicaciones
Por su parte, la Asamblea Legislativa guardó un minuto de silencio en memoria del costarricense fallecido.
“El Plenario Legislativo expresa solidaridad con su familia y con todas las personas migrantes que enfrentan procesos similares, reiterando el compromiso de la Asamblea Legislativa con la dignidad humana, la justicia y el respeto de los derechos fundamentales", indica la moción.




































