Congreso de Sostenibilidad 2025: Un llamado a las empresas a repensar su rol en el futuro del planeta
Inteligencia artificial, economía circular y confianza humana marcaron el evento de la Cámara de Industrias de Costa Rica
¿Cómo pueden las empresas enfrentar los desafíos ambientales sin dejar de ser competitivas? Esa fue la pregunta central del Congreso de Sostenibilidad 2025, organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), que reunió a líderes empresariales, autoridades y especialistas nacionales e internacionales para compartir experiencias y nuevas visiones sobre sostenibilidad.
Durante el evento, se destacó que alcanzar un desarrollo realmente sostenible no es solo una cuestión ambiental, también implica incorporar factores sociales, éticos y económicos en las decisiones de negocio. Si una de estas dimensiones se debilita, el equilibrio se pierde.
“Desde la Cámara de Industrias trabajamos para que Costa Rica cuente con un entorno favorable al desarrollo empresarial, pero también para fortalecer las capacidades internas de nuestras empresas. La sostenibilidad debe estar en el centro de esa estrategia, entendida como un equilibrio entre lo social, lo económico y lo ambiental. Cuando una de esas dimensiones se descuida, la sostenibilidad se pone en riesgo; pero cuando avanzan juntas, la empresa cumple su verdadero rol en la generación de empleo y en el aporte al bienestar del país, “dijo José Pablo Montoya, Vicepresidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
Uno de los temas principales fue el vínculo entre sostenibilidad y tecnología. Ayari Pérez, de Valora Consultores en México, abordó el potencial de la inteligencia artificial (IA) para contribuir a casi el 80% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Desde la mejora de la eficiencia energética hasta el acceso a salud o educación, la IA puede ser una aliada, sin embargo, también representa desafíos, como el consumo energético de los centros de datos y el riesgo de aumentar desigualdades si no se regula adecuadamente.
Desde otra perspectiva, Asa Jarskog, especialista sueca, propuso mirar hacia adentro. Habló de los Objetivos de Desarrollo Interior (ODI), que llaman a desarrollar habilidades humanas como la empatía y la escucha activa. Para ella, la sostenibilidad pasa también por cultivar la confianza y la colaboración, aspectos esenciales en un mundo marcado por la desconfianza.
Además, varias empresas costarricenses compartieron sus buenas prácticas. Coca-Cola Femsa presentó sus esfuerzos en economía circular; el Banco Nacional expuso su modelo de sostenibilidad financiera; y el ICE detalló cómo ha integrado la sostenibilidad en su estrategia operativa.
El congreso cerró con una advertencia clara: Costa Rica genera 1,2 kg de residuos por persona al día y la tasa de reciclaje ronda el 6% al 8%.
Para 2030, el país se propone duplicar su nivel de circularidad. Lograrlo dependerá de rediseñar procesos, cambiar hábitos y, sobre todo, tomar decisiones empresariales que piensen más allá del corto plazo.