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Correa puso sobre tapete el choque entre las naciones vecinas
Conflicto entre Colombia y Ecuador marca nacimiento de Unasur

Presidente colombiano declinó unirse al Consejo de Defensa Suramericano propuesto por Brasil

Brasilia
EFE

La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) concluyó el viernes con cantos a la unidad regional, que no impidieron fuertes declaraciones de Ecuador contra Colombia, que Venezuela intentó minimizar en un plan “pacificador”.
Por segunda vez en una semana, los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe; Ecuador, Rafael Correa, y Venezuela, Hugo Chávez, coincidieron en una cumbre y no lograron limar ninguna arista del conflicto en que se han sumergido desde que tropas colombianas atacaron un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano.
La semana
pasada se habían encontrado en la V Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea (ALC-UE), celebrada en Lima, en la que no hubo ningún acercamiento entre ellos y tras la que mantuvieron el alto tono de sus declaraciones.
Pese a que la mayoría de los mandatarios suramericanos reunidos el viernes en Brasilia intentó obviar el conflicto, Correa lo mantuvo sobre el tapete y declaró que “las relaciones con el Gobierno colombiano, por razones que todos conocen, están en una situación muy deplorable, en un punto muerto, en una situación muy crítica”.
Correa volvió a rechazar los supuestos vínculos de su Gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y dijo que “será mejor” que en ese país “se investiguen la 'narcopolítica' y la 'parapolítica'“, en alusión a escándalos que salpican a Uribe.
El presidente colombiano respondió de forma indirecta y por otro flanco, al expresar su confianza en que la Unasur no permitirá que “ningún país se atreva a calificar a las FARC como grupo político”, como han propuesto Venezuela y Ecuador.
Uribe insistió en que las FARC son “un grupo terrorista”, que “asesina niños, mujeres y hombres” y financia sus acciones con el narcotráfico, y sostuvo que no puede evitar “estar preocupado cuando algunos creen” que esa guerrilla es “un grupo político”.
El terrorismo de las FARC, según Uribe, mantiene a Colombia en una situación particular, en la que escudó su decisión de no integrar el Consejo de Defensa Suramericano propuesto por Brasil a la Unasur.
“No entramos porque tenemos en Colombia un problema de terrorismo muy grave, que incluso ha generado problemas co
n Gobiernos hermanos, que esperamos que sean superados”, expresó.
Aclaró, sin embargo, que el deseo de Colombia es que la Unasur permita avanzar “hacia el sueño de que Suramérica sea una región de clase media próspera, en la que nadie rompa las reglas democráticas ni se acepte a los grupos violentos que atentan contra las democracias” o a “los Gobiernos extremos”.
Pese a que en los últimos días había mantenido sus duros ataques contra Uribe, Chávez mostró el viernes en Brasilia la misma cara conciliadora con que se presentó en la Cumbre del Grupo de Río, celebrada en marzo pasado en Santo Domingo.
“No vamos a hablar de eso. Vamos a hablar de la unión de Suramérica, más allá de las diferencias”, declaró Chávez a periodistas al ser preguntado sobre el conflicto.
Según el líder bolivariano, que en marzo pasado llegó a movilizar tropas a la frontera con Colombia, “es muy frecuente que haya algún roce entre países vecinos”, y muchos de esos problemas son solamente “coyunturales”.
No obstante, Chávez reiteró que son “falsas, todas falsas”, las versiones sobre sus supuestas relaciones con las FARC y aseguró que siempre que conversó con algún representante de la guerrilla lo hizo “autorizado por el Gobierno colombiano y los familiares” de las personas secuestradas.
“Nosotros apoyamos la paz”, insistió Chávez, quien reiteró su argumento de que por detrás del conflicto colombiano está la mano de Estados Unidos, que “pretende imponer una agenda de guerra en la región”.

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