Confianza económica del consumidor repunta al cierre de 2025 tras un año sin mejoras
El optimismo vuelve a crecer impulsado por mejores expectativas personales, mayor consumo estacional y una menor preocupación por el desempleo y la pobreza
La confianza de la población en la economía volvió a aumentar después de un año sin repuntes. En noviembre, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) alcanzó 55,4 puntos en una escala de 0 a 100, con un incremento de 3,1 puntos, el primero registrado desde agosto del año anterior.
Aunque el indicador se mantiene en una zona de percepción neutral, el aumento marca un quiebre frente al estancamiento observado durante gran parte del año y evidencia una mejora en las expectativas de distintos sectores de la población.
El cambio también se observa en los tipos de percepciones. El grupo de personas optimistas creció hasta 37,5%, mientras que la proporción de quienes se declaran pesimistas cayó a 13,5%. La mayoría, no obstante, continúa ubicándose en una posición intermedia, con 49% que no expresa una visión claramente positiva ni negativa.
La mejora fue más marcada entre hogares de menores ingresos y menor nivel educativo, así como entre mujeres y personas con menos de 35 años y mayores de 50 años, grupos donde el repunte de la confianza fue más pronunciado.
Factores como descuentos en el consumo de fin de año, la entrada de ingresos adicionales, como el aguinaldo y la expectativa sobre las próximas elecciones influyeron en este cambio de percepción.
Las expectativas personales también mejoraron: 63,1% de los encuestados considera que sus ingresos aumentarán en los próximos 12 meses, mientras que la proporción que anticipa una pérdida en su capacidad de compra cayó a 22,7%, una reducción de 4,6 puntos porcentuales.
En el plano social, también se redujo el pesimismo, cayendo el porcentaje de personas que espera un aumento del desempleo en el próximo año y se observó una menor preocupación por un eventual crecimiento de la pobreza, lo que sugiere una percepción de mayor estabilidad en el corto plazo.
El estudio fue elaborado por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica entre el 3 de noviembre y el 9 de diciembre de 2025, a partir de una encuesta aplicada a 703 personas mayores de 18 años, nacionales y extranjeras, que usan telefonía móvil (celular) en todo el país.