Cierre de ruta 32 genera caos vial en ingreso a Cartago, denuncia alcalde
Peligro de derrumbe de una enorme piedra hizo al MOPT clausurar la vía otra vez
El cierre intermitente de la ruta 32 hacia Limón y más recientemente la clausura durante varios días de la carretera, a raíz de los trabajos con explosivos ejecutan en el kilómetro 31, ha provocado un fuerte impacto en la movilidad de la provincia de Cartago.
Así lo denunció hoy el alcalde de Cartago Mario Redondo, quien calificó la situación como “caótica” debido al incremento del tránsito pesado en las vías internas del cantón.
Y es que cada cierre de la ruta 32 obliga a una gran cantidad de camiones de carga y vehículos pesados a circular por rutas alternas que no están preparadas para ese volumen de tránsito, ya que los camiones deben atravesar la provincia, ir hasta Turrialba y de ahí conectar con la ruta 32.
“Los habitantes de la provincia de Cartago sufrimos constantemente los cierres de la ruta 32. Eso hace que una enorme cantidad de camiones y otros vehículos tengan que circular por vías desde Turrialba, muchas de las cuales no tienen las condiciones para canalizar ese alto tránsito”, explicó Redondo.
El alcalde señaló que la situación se agrava por la falta de una ruta de circunvalación o de tránsito especial para vehículos pesados, lo que provoca el colapso en el ingreso a Cartago y en distritos como Paraíso y La Unión.
“Cada vez que se cierra la ruta 32 tenemos mayor problemática; nuestras vías no están adecuadas para el tránsito de tráileres dentro de la ciudad. Las rutas nacionales que vienen desde Turrialba hasta La Unión colapsan completamente”, advirtió.
Además, Redondo cuestionó la lentitud en el funcionamiento de la estación de pesaje ubicada en la ruta Florencio del Castillo, la cual —según dijo— “cierra por completo un carril y genera más embotellamientos en las horas pico”.
Ante este panorama, el alcalde solicitó una mayor colaboración de la Policía de Tránsito para regular la circulación en los puntos críticos y pidió al Conavi intervenir “los cuellos de botella que se presentan a lo largo de la ruta” para mejorar la eficiencia en la movilidad.
Por su parte, el MOPT informó que el cierre de la ruta 32 se mantendrá hasta el próximo lunes 10 de noviembre, siempre y cuando las condiciones del tiempo lo permitan.
Las labores incluyen la utilización de explosivos para fragmentar una roca de 50 metros de envergadura y unas 2.500 toneladas de peso, que representa un alto riesgo de desprendimiento.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan utilizar las rutas alternas: Vara Blanca (solo para vehículos livianos), Turrialba–Siquirres (ruta 10) y Bajos de Chilamate–Vuelta de Kooper, con apoyo adicional de oficiales de tránsito para evitar maniobras indebidas y garantizar la seguridad de los conductores.
El MOPT reconoció la “afectación significativa” que esta medida genera en los traslados laborales, médicos, estudiantiles y comerciales, pero subrayó que “la vida humana debe prevalecer sobre cualquier otra consideración”.