La gestora del histórico Acuerdo de París, Christiana Figueres, aseguró que el mundo enfrenta un punto decisivo en la lucha contra el cambio climático y que la COP30, que se celebra del 10 al 21 de noviembre de 2025 en Belém, Brasil, representa una oportunidad única para transformar las promesas en acciones concretas.
De acuerdo con Figueres, el contexto actual es especialmente complejo: “El consenso científico sobre la proximidad de los puntos de inflexión planetarios nunca ha sido tan claro, y aun así las voces del atraso insisten en enfocar la atención no en los impactos, sino en los costos de las soluciones”.
No obstante, confía en que “la COP en Belém puede ser recordada como el momento en que la diplomacia climática internacional cambió decisivamente de las promesas a la acción.”
“Sí, 2025 está resultando ser un año difícil. Pero si hay un país capaz de cumplir con lo que se necesita en la COP30, ese país es Brasil”, afirmó Figueres, quien fue ex secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y una de las principales arquitectas del acuerdo firmado hace una década en París.
Las declaraciones las brindó la costarricense a un medio brasileño por medio de un artículo de opinión antes de la COP30, que es la reunión anual de cambio climático de las Naciones Unidas.
La diplomática costarricense subrayó que la cumbre se desarrollará “en medio de ataques abiertos al orden multilateral que ha definido la cooperación global desde mediados del siglo XX”, y advirtió que la reunión de Belém “debe ir más allá de la mera redacción de textos”
Brasil y el liderazgo del Sur Global
Para la exnegociadora, Brasil tiene la oportunidad de consolidarse como un líder del Sur Global, aprovechando la COP30 para impulsar un nuevo modelo económico basado en tecnologías limpias y equidad climática.
“La COP30 ofrece a Brasil la oportunidad de aplicar todo su peso político para promover las tecnologías limpias y posicionarse como defensor de un nuevo orden económico liderado por el Sur Global”, expresó.
“Esto no solo reforzaría la ambición internacional, sino que también generaría impulso político interno, convirtiendo a Belém en la ‘COP de los Pueblos’.”
Uno de los ejes centrales de la cumbre será definir una hoja de ruta clara para la transición energética global.
Figueres enfatizó que, “para ser creíble, Belém debe aclarar mejor cómo y cuándo el mundo hará la transición lejos de los combustibles fósiles, un compromiso asumido por primera vez en Dubái, en la COP28”.
Advirtió que cualquier avance menor a ese nivel “significaría desperdiciar el progreso de la última década y traicionar las crecientes expectativas de la opinión pública global”.
Una cumbre en la Amazonía
La COP30, o trigésima Conferencia de las Partes, es la reunión anual más importante sobre cambio climático organizada por las Naciones Unidas.
Reúne a representantes de casi todos los países del mundo para evaluar los avances y compromisos en la reducción de emisiones y adaptación al cambio climático.
Por primera vez, el encuentro tendrá lugar en la Amazonía, un bioma clave para el equilibrio climático del planeta. El objetivo central será acelerar la implementación del Acuerdo de París y fortalecer la cooperación internacional en un momento que Figueres describe como “crucial para el futuro de la humanidad”.
“El momento de tomar decisiones ha llegado”, concluyó Figueres.