Alberto Cañas

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Sábado 11 Diciembre, 2010


Chisporroteos

La elección de alcaldes del domingo pasado me deja, por lo menos a mí, una lección positiva. En el cantón donde vivo (Montes de Oca) y en el cantón contiguo (Curridabat) fueron reelectos los alcaldes, sin que hubiesen sido postulados por un partido de escala nacional.
Lección viva: la gente vota por personas, no por partidos. Y los partidos deben fijarse bien y cuidar bien a las personas que postulan. Digo esto, a sabiendas de que mi partido (el PAC) postuló en Montes de Oca un excelente candidato: el actual Presidente Municipal. Por eso espero que ese Presidente y el re-elegido Alcalde, sigan, como hasta ahora, colaborando y cooperando.
Pero la lección es clara. La abrumadora re-elección de Johnny Araya en San José (donde no se puede decir que lo re-eligen sino que lo eternizan), es clara. Era público, notorio y evidente que su figura no les es simpática a los actuales propietarios del Partido Liberación: la firma Arias Hermanos, Ltda., no obstante lo cual, los propietarios perdieron la partida.
La gente vota por personas. Por eso el Tribunal Supremo de Elecciones debe rectificar su estúpida práctica de no incluir en las papeletas de elecciones municipales los nombres de los candidatos, invitando y obligando así a los electores, a no votar por seres humanos sino por partidos. Recuerdo que la Constitución no habla de partidos sino de seres humanos.
Abstencionismo, muchísimo. Pero eso es histórico. Siempre ha sido así en las elecciones no nacionales. Pero me atrevo a pronosticar que en el futuro el abstencionismo irá desapareciendo conforme los candidatos a alcalde tengan el calibre de los que resultaron reelectos en Montes de Oca y Curridabat, y en otros cantones ejemplares del país cuyas interioridades no conozco.
Observen ustedes las elecciones presidenciales recientes y vean que el PLN las ha perdido cuando presenta candidatos, concedamos que excelentes individuos, pero de escasa personalidad, militantes que hicieron fila y fueron candidatos cuando les tocó. La fila sigue en pie.
Me pongo ahora arrogante y, ante un reciente anuncio, me tomo la libertad de preguntar a mis compatriotas si algún partido político puede ofrecer tres pre-candidatos de la categoría de los que se anuncian o se prevén en el PAC: Ottón Solís (que no ha manifestado si lo será pero no hay que eliminarlo), Román Macaya y Luis Guillermo Solís. Búsquenme tres parecidos en cualquiera de los otros partidos tradicionales, no tradicionales o improvisados

Alberto F. Cañas
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