Alberto Cañas

Enviar
Sábado 23 Mayo, 2009


CHISPORROTEOS


Si de veras mi colega Miguel Angel Agüero quiere combatir a como haya lugar a Ottón Solís, le recomiendo que lo haga con buenas armas o por lo menos con armas inteligentes. Pero eso de afirmar que cuando acepta una invitación particular a almorzar viola la ética que proclama, es un reverendo disparate. Lo que combatimos los del PAC es que se gasten fondos públicos en festines y en almuerzos o cenas para los funcionarios. Fondos públicos. ¿Me entiende, don Miguel Angel? Fondos Públicos. Fondos de todos. Fondos del pueblo. Como se los quiera llamar. Por supuesto, existen los compromisos internacionales y diplomáticos ineludibles, pero eso es otra cosa.

Hace años vengo preocupado porque eso que llaman ingobernabilidad del país, lo que quiere decir es que la administración pública en general se encuentra paralizada. Y la tienen paralizada las leyes, por numerosas y por tontas. El Estado se ha convertido en un paraíso de tinterillos, porque la legislación parece estar redactada para delicia de los tinterillos y de los leguleyos. Un incidente de nulidad es más productivo que un buen alegato jurídico. Poco a poco, todo ha ido cayendo en leguleyadas y nada avanza y nada se resuelve. Todo ello, además, con la ayuda muy eficaz de la Sala Constitucional.

Y ahora, lo que nos faltaba: Ahora los campeonatos de fútbol no se van a resolver en la canchas mediante la anotación de goles, sino mediante leguleyadas y reglamentismos. Y ya veremos que a poco correr, será la Sala Constitucional arriba mencionada la que diga y ordene cuál equipo es el Campeón Nacional de Futbol. Y todo el mundo a poner abajo.

Bueno, recuerden ustedes que Costa Rica es el país (ojo, editores del Guinness Book of Records), donde se presentó una vez un proyecto de ley para ordenar que en el campeonato nacional de futbol de primera división fuera obligatoria la participación de por lo menos un equipo de cada provincia.


[email protected]