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CHISPORROTEOS

Alberto Cañas [email protected] | Miércoles 27 febrero, 2008


CHISPORROTEOS

Alberto F. Cañas

Sintomático de lo que le está ocurriendo a la república solidaria que nos legó don Pepe, es esa cosa que anda por ahí y que —como es de rigor— no sabemos si la están proponiendo o ya la hicieron, de modificar las tarifas del ICE, que venían subvencionando las residencias cobrando un poco más a las empresas comerciales, y que tenía como finalidad el que hubiese más gente con luz y teléfono en su casa, gracias a la solidaridad (así fuese obligada) de las empresas.

Eso, naturalmente, repugnaba a Wall Street, cuyo lema es que cada palo aguante su vela. Y según me cuentan, la privatización o seudoprivatización, ya ha provocado que en ciertos países centroamericanos hayan desaparecido los teléfonos públicos rurales y disminuido la cantidad de familias pobres con teléfono en su casa. Lo grave es que, en Costa Rica, esas cosas emanan precisamente del partido que fundó don Pepe.

La cosa más terrible pero más cómica que he oído en los últimos años, es la expresión de un conocido mío, que, refiriéndose a algún personaje cuyo nombre no viene al caso, afirmó que no se le puede mentar la madre porque no habría trabajadora del sexo que lo aceptara como hijo suyo.

En estos días he recordado aquel cuento, creo que de los hermanos Grimm, sobre el hombre que iba montado en su burro y acompañado de su hijo. Se encontraron con uno que dijo: Padre desnaturalizado que obliga a su hijo a marchar a pie. Se bajó del burro y subió en él a su hijo. Un segundo caminante comentó: Qué hijo cruel, que cabalga mientras su padre camina. Se subió entonces el padre al burro y siguieron los dos montados. Un tercer conocido que apareció en el camino dijo: ¡Qué gente más cruel… pobre burro! A su destino llegaron todos a pie: el padre, el hijo y el burro.

Algo parecido le está sucediendo al pobre Ottón Solís. Si dice que no, le dicen que está obstruyendo: si dice que sí, le dicen que se entregó al adversario. Y lo raro es que las dos cosas se las dicen de las mismas fuentes. Es evidente que algo debe de estar haciendo bien, cuando se ha armado prácticamente una campaña político-electoral contra él, a casi dos años de las elecciones…., campaña que nadie sabe (o todos sabemos) quién la financia.

El colmo de los colmos en este país es que oficialmente no celebró el sesquicentenario del acontecimiento más trascendental de nuestra historia que fue la rendición de William Walker. Y no solo eso: en ese año del sesquicentenario se publicó aquí una cantidad notable de libros sobre esa guerra, algunos verdaderamente trascendentales. Pero el premio Aquileo Echeverría de historia correspondiente al 2007, se lo dieron a un libro sobre la prostitución en San José…. ¿Simbólico?

Creo que esa que llaman legislación complementaria debería salir pronto de la Asamblea Legislativa. ¿Por qué? Porque si el TLC va a tener las consecuencias negativas que casi la mitad de la población teme (ver resultados del domingo 7), lo mejor es que esas consecuencias se vean a la mayor brevedad posible, para que influyan en la elección presidencial del 2010.

Algún amigo bondadoso me ha señalado que en la columna en que me referí a la reciente novela de Rodolfo Arias Formoso, no consigné su título. Puede haberse debido a omisión involuntaria, o a que mi subconsciente me llevó a omitirlo dado que considero que ese título es lo único malo que la notable novela tiene. Se llama TE LLEVARÉ EN MIS OJOS, y ese título hace esperar una novela distinta y de no tanta calidad.

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