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Cavendish brilla solo
Sin la ayuda de su equipo, el ciclista británico apela a su orgullo para vencer en la segunda etapa del Tour

“Soy campeón del mundo y aun sin equipo lo he querido demostrar”, dijo el ciclista británico Mark Cavendish después de conseguir ayer la victoria en la segunda etapa del Tour de Francia.
El corredor de la Isla de Man, de 27 años, irrumpió en la primera opción para los velocistas, y se impuso en una llegada lanzada de lejos, explosiva, por delante del alemán André Greipel (Lotto Belisol) y al australiano Matthew Goss (Orica GreenEdge).
Así sumó su triunfo número 21 en la competición gala y mostró cómo el dueño de la camisa del arco iris no se rinde tan fácil y que solo también cuenta con armas para defenderse.
Y es que el objetivo de la formación Sky es claro, el malliot amarillo al llegar a París tiene que ser para su compatriota Bradley Wiggins, segundo en la general por detrás del líder, el suizo Fabian Cancellara (Radioshack).
“El equipo está consagrado al maillot amarillo, pero voy a demostrar que soy campeón del mundo y he dicho que quiero marcar la historia del ciclismo. Voy a intentar seguir ganando aunque estoy algo más solo”, señaló Cavendish, quien busca superar el récord de las 34 victorias de Eddy Merckx en el Tour.
Sus palabras denotan cierto malestar con el equipo, que no ha apreciado suficiente su camisa de campeón del mundo.
“Creo que cuando eres campeón del mundo tienes una responsabilidad adicional que afrontar”, afirma el británico, que enseguida cambia el discurso para no herir susceptibilidades en el seno de un Sky partido entre dos objetivos.
Ayer, en la segunda etapa disputada entre Visé y Tournai, de 207 kilómetros, tenía ya un sello para esprínteres y el guion nunca se rompió. Los equipos de los velocistas controlaron en todo momento la escapada que protagonizaron desde el kilómetro 34 los franceses Christophe Kern (Europcar) y Anthony Roux (Francaise), y el danés Michael Morkov (Saxo Bank), quien se unió a la aventura con el único objetivo de puntuar en la Cota de Namur (km 82, 4a), única dificultad del trayecto, y mantener un día más el jersey de puntos de la montaña.
La ventaja llegó a los ocho minutos, pero a 100 kilómetros de la meta empezó la caza, encabezada por equipos como el Liquigas, el GreenEdge y el propio Lotto de Greipel , que se encargaron de dirigir las operaciones hasta neutralizar la fuga a 14 de meta, entonces representada por un último resistente, Anthony Roux.
Lotto fue el que más trabajo por esa llegada masiva y estuvo a punto de sellarla cuando Greipel atacó a falta de 100 metros, pero apareció Cavendish por la izquierda para llevarse la gloria una vez más, mientras Cancellara mantiene la camisa amarilla.

Dinia Vargas y EFE
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