Juan Manuel Villasuso

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Viernes 16 Noviembre, 2007

Dialéctica
Castells y la sociedad informacional

Juan Manuel Villasuso

Se encuentra en Costa Rica el profesor Manuel Castells, distinguido científico social e intelectual español. Ha venido invitado por la Fundación Omar Dengo y por la Universidad de Costa Rica, que le ha conferido el doctorado honoris causa.
Quienes estamos incursionando en el mundo de las tecnologías de la información y la comunicación, primero como neófitos deslumbrados por las innovaciones que se están produciendo en este ámbito del saber y de la cotidianidad, y luego asumiendo responsabilidades de investigación desde la academia, el nombre de Manuel Castells constituye un referente obligado para tratar de entender el impacto social de los avances tecnológicos.
La obra de Castells es prolija y profunda. Como sociólogo formado en París, donde fue más que testigo del “Mayo francés de 1968”, sus esfuerzos se han orientado a la comprensión de lo que denomina “el capitalismo de la información”, es decir, de los mecanismos de la economía de la información y sus repercusiones en la sociedad.
La trilogía “La Era de la Información”, publicada entre 1996 y 1998 (La Sociedad Red, El Poder de la Identidad y Fin de Milenio), constituye lectura esencial para todos aquellos que quieran adentrarse en las vastas y complejas ramificaciones de las tecnologías de la información.
En otro de sus libros, “Galaxia Internet”, el pensador español pone énfasis en el hecho de que el control de Internet puede caer del lado de las empresas y el poder político o del lado de la gente. En el primer caso puede convertirse en un instrumento de control social capaz de ampliar la brecha existente entre ricos y pobres. En el segundo podría ser una herramienta de democratización al permitir mayor transparencia en las administraciones públicas y más amplia participación de los ciudadanos.
Castells establece una distinción importante entre los conceptos de “sociedad de la información” y “sociedad informacional”. El primero, señala, destaca el papel de la información, pero eso no constituye un rasgo distintivo por cuanto esta ha sido relevante en todas las sociedades. En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, resultado de las nuevas condiciones tecnológicas
“Debido a la prevalencia actual de la tecnología de la información, el mundo está siendo quebrado entre una tecno-elite, globalmente conectada, y las identidades comunitarias, atrincheradas en lo local”. El autor destaca la importancia del moderno proceso de localización, a la par de la globalización. A partir de esas definiciones visualiza un siglo XXI en el cual las identidades serán absorbidas en la red, o excluidas de ella. Esas serán, dice, las batallas culturales del siglo actual.
Estamos seguros de que la visita del profesor Castells a Costa Rica será de enorme provecho, no solo para conocer de primera mano sus agudos y rigurosos análisis, sino también para discutir temas tan trascendentales como los que planteó en el Foro Social Mundial cuando expresó:
“La información es poder. La comunicación es contrapoder. Y la capacidad de cambiar el flujo de información a partir de la capacidad autónoma de comunicación, reforzada mediante las tecnologías digitales de comunicación, realza sustancialmente la autonomía de la sociedad con respecto a los poderes establecidos”.