Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 7 Octubre, 2013

El Dr. renunció porque en el PUSC hay una sarta de intrigantes, envidiosos, egoístas, traidores y desleales… ¡Vean ustedes qué clase de compañía tenía el doctor!


Cartas con sabor amargo

“A veces llegan cartas con sabor amargo… con sabor a lágrimas…”. Que conste que es la letra de una canción escuchada estos días. Una semana de noticias electorales. El TSE convoca oficialmente a elecciones, de paso el ministro Mario Zamora con pose de militar acuartelado, en el traspaso simbólico de la Fuerza Pública, del Estado al TSE.
Luego el discurso del magistrado presidente Sobrado, que con giros lingüísticos de retórica de candidato, señaló que la nuestra era una democracia madura porque ya no había banderas en los techos ni plazas públicas. ¿Es ese el signo que caracteriza a una democracia madura? ¿Significa que si mañana aparecen los techos con banderas, plazas públicas masivas, eso es signo de que regresamos a la inmadurez democrática?
Conminó a los periodistas a guardar la compostura y dejar la chota, ¡pobre de mí! (¿podrán aplicarme el artículo 142 del Código Electoral de desobediencia?).


Hubiese esperado en ese mensaje, que les hablara a los candidatos de la urgencia de pensar en una gran reforma político/ electoral, frente a la nueva realidad de la sociedad costarricense.
Por ejemplo, en la revocatoria del mandato como un nuevo instrumento de esa democracia ampliada. Que en el primer nivel de la representación del soberano, en los municipios, la exclusividad de presentar candidatos no sea de los partidos políticos, que las y los ciudadanos puedan postular sus nombres a los cargos.
Plantear el tema del financiamiento de los partidos políticos, mediante legislación ágil, transparente y equitativa… en fin una reflexión más profunda de los desafíos de nuestra democracia imperfecta…
Pero lo que nos dejó tuturutas, fue la carta del Dr., quien renunció porque en el PUSC hay una sarta de intrigantes, envidiosos, egoístas, traidores y desleales… ¡Vean ustedes qué clase de compañía que tenía el doctor!
Sin decir, diciendo, nos dice que hubo cuatro jinetes del Apocalipsis. Que lo chantajeaban. Que había unos corre ve y dile a Johnny, algo así como un grupo de espías. Que los candidatos a diputados que ganaron las distritales, pero perdieron la convención, no trabajaban, no le apoyaban, como que iban “chupando rueda”, él era el que hacía el gasto y ellos esperando nada más que cerraran las urnas para estrenar traje en Cuesta de Moras.
Al pobrecito Doc, le causaron tristeza, desilusión, coraje y resulta que le hicieron “sentir rechazo comunicadores inteligentes que se hacen los tontos…” (¿Inteligentes o tontos?) El Dr. estaba molesto porque dicen que lo estaban usando para revivir al PUSC y “allanar el camino para que otro sea el candidato en 2018”
Quedamos notificados, el Dr. quería ser el candidato del 18. No tenía certeza de que ganaría en el 14. De estar seguro, ¿qué importancia tiene, quién, sea el candidato del 18?
Cuando esta columna se publique ya sabremos si la manifestación para el sábado anterior, cuajó, si lograron sus seguidores hacerle desistir de su renuncia. Él cierra con la frase “la motivación se fue de viaje y no creo que retorne antes del 2 de febrero”… ¿dejo abierta la posibilidad del retorno?