Carlos Alvarado impulsa acciones globales ante la crisis climática en la COP 30
El cambio climático no reconoce fronteras, dijo Alvarado
Con el objetivo de fomentar acciones globales contra el cambio climático, el expresidente de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada, participa en la Conferencia de las Partes (COP30).
Durante su participación, Alvarado ha reiterado la necesidad de abordar el cambio climático desde la justicia social y la cooperación internacional, impulsando políticas que integren ciencia, equidad y sostenibilidad como pilares fundamentales de la acción global.
En el marco del evento, el exmandatario costarricense formó parte de varios foros convocados por el Global Centre for Climate Mobility (GCCM), entidad internacional que trabaja junto a países y comunidades vulnerables para enfrentar los impactos del calentamiento global.
El GCCM centra sus esfuerzos en los efectos más graves del cambio climático —como el aumento del nivel del mar, las olas de calor extremo y las sequías prolongadas— que obligan a millones de personas a abandonar sus hogares cada año.
“La movilidad climática es uno de los grandes desafíos humanitarios del siglo XXI. Las comunidades afectadas deben tener voz y acceso a recursos para decidir cómo adaptarse, sin verse forzadas a migrar por desesperación”, señaló Alvarado durante una de sus intervenciones.
Además de su colaboración con el GCCM, Alvarado participará en un foro del Club de Madrid, en seguimiento al encuentro Finance for Development, realizado en julio pasado en Sevilla, España.
El espacio busca avanzar hacia mecanismos de financiamiento climático más justos y sostenibles, especialmente para los países en desarrollo, donde la falta de recursos limita la capacidad de respuesta ante los desastres ambientales.
Asimismo, el expresidente será parte de una discusión organizada por Project Syndicate, enfocada en el panorama geopolítico actual y su impacto en las metas globales de acción climática, en preparación para la COP30, que tendrá lugar en Belém en 2026.
“El cambio climático no reconoce fronteras. Adaptarnos a sus efectos no es solo una tarea ambiental, sino una responsabilidad moral con las generaciones presentes y futuras”, enfatizó Alvarado.