Cargadores para autos curarían el amor por la gasolina barata
Una camioneta eléctrica de Mercedes-Benz en una exhibición de autos híbridos. Bloomberg/La República.
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Fabricar un vehículo eléctrico es fácil. Lo hemos estado haciendo durante más de un siglo. Sin embargo, cargarlos, es difícil. Requiere infraestructura, una red eléctrica dentro de la red eléctrica y presenta un enigma similar al del huevo y la gallina: ¿quién quiere un coche que se enchufe cuando no hay un lugar donde conectarlo? ¿Quién quiere fabricar cargadores para los autos, cuando no hay suficientes vehículos para cargar?
Los amantes del Nissan Leaf y de los vehículos Tesla pueden estar tranquilos; finalmente lo estamos logrando. El número de estaciones de carga en Estados Unidos ha alcanzado una masa crítica. El Departamento de Energía de Estados Unidos dice que ahora hay 14.349 estaciones de carga para vehículos eléctricos a lo largo del país, lo que equivale a casi 36.000 puntos de distribución de energía. Mientras tanto, los propietarios de vehículos eléctricos aún realizan la mayor parte de las cargas en las tomas de corriente de sus hogares, que no están incluidas en esa cifra, según la agencia.
ChargePoint, con sede en Silicon Valley, que opera una de las redes de carga más grandes del país, acaba de anunciar que ahora cuenta con 30.100 conexiones para la carga de vehículos en Estados. Por otra parte, Tesla Motors cuenta con 294 estaciones de sobrealimentación, donde los viajeros pueden cargar sus baterías rápidamente hasta el tope, y también posee otros 2.906 cargadores de destino en lugares como bodegas y hoteles de lujo.


Pasquale Romano, máximo responsable de ChargePoint, dijo que la proliferación de los enchufes ayudará a que los vehículos eléctricos se conviertan en algo común, reduciendo el temor que tienen los conductores de quedar tirados con una batería muerta. “No pasará mucho tiempo antes de que los conductores comiencen a sufrir de ‘ansiedad de gasolina’, y no de ansiedad por la distancia que puedan recorrer”, dijo en un comunicado.
No obstante, como el galón de gasolina (3,8 litros) está a $2 en gran parte del país, esto podría tomar más tiempo del que prevé Romano. Los estadounidenses han comprado más gasolina que nunca este año, ya que un sólido mercado laboral y una recarga barata los ha alentado a conducir más. Asimismo, con los bajos precios de los combustibles y el aumento de la conducción, los accidentes de tránsito con consecuencias fatales subieron un 7,2% en 2015, según la Administración Nacional para la Seguridad Vial del Departamento de Transporte de Estados Unidos.
En junio, los conductores estadounidenses compraron 9,7 millones de galones de gasolina por día, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, la mayor cantidad desde que el Gobierno comenzó a mantener un registro en 1945.


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