Carencia de talento humano genera alerta
En los últimos tres años, la proporción de empresas que identifican este factor como una barrera pasó de 24,8% a 54,1%.
Un 54,1% de las empresas asociadas a la Cámara de Industrias señala que la calidad y disponibilidad del talento humano en el mercado se ha convertido en un factor que afecta la competitividad.
La información surge de la más reciente edición de la Encuesta de Perspectivas Empresariales de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
Y es que en los últimos tres años, la proporción de empresas que identifican este factor como una barrera pasó de 24,8% en 2022 a 54,1% en 2025.
“Estos resultados confirman que la calidad y disponibilidad del talento humano se ha convertido en un obstáculo creciente para la competitividad del sector manufacturero. Pero no es el único problema: incluso cuando las empresas logran contratar, la movilidad del personal se ha vuelto crítica”, dijo Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Este fenómeno es especialmente marcado en las empresas bajo el régimen de Zona Franca, donde el problema de la retención de colaboradores se complica.
En este régimen, el 86,7% de las empresas contrató nuevo personal entre 2024 y lo que va del 2025, y de estas, un 82,1% reporta salidas.
Además, más del 60% indicó que la salida de personal obedeció a la decisión de trabajadores de aceptar otro empleo. Esto sugiere señales de una fuerte competencia por el recurso humano entre las empresas, derivadas de la escasa disponibilidad de talento calificado.
En las empresas del Régimen Definitivo, la dinámica es también significativa: el 78,2% de las empresas contrató, y de estas, el 72,4% reporta salidas.
El análisis también confirma que este fenómeno se concentra en los rangos etarios más jóvenes. Para un 62,3% de las empresas, las entradas y salidas de trabajadores se dieron exclusivamente entre personas de 18 a 28 años, lo que refleja tanto la importancia como la fragilidad del primer empleo y la necesidad de mejores mecanismos de formación y retención para este grupo.
“Necesitamos repensar cómo conectamos la educación técnica y general con la realidad del empleo industrial. Y también cómo generamos condiciones para que los jóvenes no solo entren, sino que se queden, crezcan y aporten al desarrollo productivo del país”, añadió Capón.