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Lunes 5 Enero, 2009

Busco brete

Marcello Pignataro

Empezó 2009 y, dicen los analistas y expertos, es un año de crisis. Como en este mundo el que pega primero pega dos veces, hombre precavido vale por dos y en guerra avisada no muere soldado, desde ya pongo mis servicios a disposición de quien me quiera contratar.
A pesar de que, según el mercado laboral costarricense, ya estoy casi “fuera de la jugada” porque me acerco a los 40 vertiginosamente, igual creo que hay alguna oportunidad. En el país valoran más los costos que la experiencia y eso es algo que nunca me llegaré a explicar. En todo caso, sigamos.
Cuento con casi 20 años de experiencia (trabajo desde que me acuerdo) en diversos campos: mercadeo, producción, administración de procesos, mejora continua, 5 S’s, ISO-9000, etc. He llevado cursos hasta para regalar (o, para lo que nos ocupa, vender) y manejo bastante bien mis relaciones interpersonales.
Me considero bastante estable laboralmente. En los últimos 11 años solamente he tenido tres trabajos y ya voy por el quinto año en la empresa en la que laboro actualmente. De hecho me siento muy bien y muy tranquilo en mi empresa actual, pero con tanto miedo que nos han metido de unos meses para acá, no sé en qué momento deciden hacer una reorganización de personal y me voy en la tira.
Gracias a los préstamos blandos que dan los bancos (públicos y privados) todavía no he podido comprar casa, así que el salario me tiene que alcanzar para un buen alquiler, en un barrio residencial, preferiblemente con aguja y un guachimán parado en la entrada. Por lo menos, como dicen los expertos, que sea preventivo y que al ladrón no le den ganas de entrar a mi barrio.
También sería preferible si me ayudan con un carrito porque la gasolina va a subir (aunque ya ha bajado a menos de una tercera parte de como estuvo hace ocho meses) porque alguien se va a jalar una torta en algún lugar y van a racionar la producción de barriles. Ni Petrocaribe, ni la Otan, ni mucho menos Recope nos van a sacar del atolladero. Recordemos que ya el Gobierno recibió bastante dinero de su caja chica durante 2008, pero este año es electoral y hay que ver de dónde se saca la platita. Y, ¿de dónde más sino de nuestros bolsillos?
Si no me pueden dar el carrito, que por lo menos la empresa esté en un lugar accesible, en el que no sea necesario tomar cinco o seis buses para llegar. Más si a las famosas interlíneas no se les ve pero ni la “i”.
Mientras se aclaran los nublados del día, me pueden gestionar un seguro de desempleo con el INS, para no quedarme viendo p’al ciprés si toca otra “reorganización de personal”. Con eso me quedo tranquilo un año o algo por el estilo, mientras vuelvo a publicar esta misma columna volviendo a pedir brete, seguro con menos pretensiones que ahora.
A todos un feliz año 2009, lleno de crisis y predicciones que, para el 31 de diciembre, nos explicarán las razones que se dieron para que no se cumpliera nada de lo que dijeron.
Y recuerden siempre pensar en positivo.