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Lunes 5 Octubre, 2009

Bienes raíces ticos se promueven en Ginebra y Dubái

Hace varios días la periodista Karen Retana publicó en este mismo periódico una nota refiriéndose a las posibilidades reales que existen en estos momentos de que inversionistas árabes y europeos puedan invertir en bienes raíces en Costa Rica, ver el siguiente link: http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=29491
Ciertas firmas, como la mencionada en el artículo con la cual estoy en contacto y colaboro, empezaron a promover desde Europa y ahora desde Dubái a Costa Rica, el mercado puede resultar atractivo para un país como el nuestro que tiene dos mares, posee una geografía única con sus ríos y montañas, una flora y fauna de interés ecológico mundial y a la vez un atractivo turístico especial.
La iniciativa es excelente. Los europeos empiezan a ver a Latinoamérica como un buen lugar para la inversión, los árabes apenas nos conocen, pero podrían invertir. Los norteamericanos ya han hecho grandes inversiones, en tecnología, servicios y bienes raíces, podemos preguntarnos entonces por qué no lo podrían hacer los europeos o los árabes de países moderados.
Dos hechos importantes respaldan ese esfuerzo, por un lado la iniciativa de este gobierno de establecer relaciones diplomáticas con algunos países árabes moderados, lo que permite pensar en las posibilidades comerciales y de inversión que se abren desde esas latitudes, y por otra parte el tratado de libre comercio que se está negociando con la Comunidad Europea. Así las cosas, la oportunidad está servida.
Pero promover y atraer inversionistas al país no es fácil, es costoso y se debe hacer un gran esfuerzo, instalar una oficina en Dubái o en Ginebra requiere mucha inversión y trabajo.
Para estos promotores lo más importante es que las reglas de inversión estén claras, solo así podrán convencer al inversionista. También el costarricense deberá hacer su tarea, sabemos que los precios de las propiedades han alcanzado sumas en algunos casos exorbitantes, hemos tenido aumentos desproporcionados y sin ningún fundamento, a la par de esto el costarricense deberá cambiar algunos hábitos a la hora de contratar compañías para que promocionen sus propiedades profesionalmente y tendrán que firmar la debida autorización al promotor. Sin reglas claras no hay negocio que hacer.
También el costarricense se olvida de que existen otros mercados para invertir, se piensa por ejemplo que los demás países centroamericanos no tienen competitividad con el nuestro, pero se olvidan de Panamá. Este país es nuestro verdadero competidor. Recuerden por ejemplo cuando los ambientalistas se opusieron al oleoducto en Costa Rica, los panameños adoptaron el proyecto y lo hicieron una realidad.
Hoy en día la competencia que tenemos con este país es para ponerle mucha atención, no solo en el campo inmobiliario que ya es fuerte y que los valores de sus propiedades son mucho más bajos y atractivos, si no porque Panamá nos lleva la delantera en cuanto a infraestructura, tiene un sistema bancario y financiero más moderno, abierto y dinámico que el nuestro, sus reglas de construcción son más expeditas y para atraer más inversionistas ahora Panamá está ofreciendo incentivos a las cadenas hoteleras para que inviertan en su capital en proyectos de 40 pisos y más con ventajas fiscales que están ofreciendo de manera extensible a 15 años a quienes construyan en ese país.
Esto último lo cito y lo destaco porque tenemos conocimiento de que existen ciertos grupos opuestos a la realización de edificios de cierta altura, eso lo entendemos, hay zonas que se deben cuidar y proteger, pero las zonas estudiadas y escogidas por la Municipalidad de San José para que se hagan edificaciones de entre 15 y 40 pisos se deben respetar, es bueno recordar que existe la teoría bien fundamentada de que la ciudad no debe seguir extendiéndose de forma horizontal porque se ponen en peligro los ríos, los mantos acuíferos y las áreas protegidas, la lógica nos dice que por lo menos en San José se debe crecer verticalmente.
Por todo lo anterior, el Ejecutivo, los gobiernos locales y los costarricenses deben estar claros de todo lo aquí expuesto si pretenden que inversionistas de Ginebra y Dubái y de otras latitudes vengan a invertir a nuestro país.

Carlos Vílchez Navamuel
Consultor de Bienes Raíces
[email protected]