BCIE y CAF firman acuerdo por $500 millones para fortalecer financiamiento en la región
Las entidades suscriben un segundo acuerdo de intercambio de exposición que eleva a $1.200 millones sus operaciones conjuntas
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) firmaron un acuerdo por $500 millones.
La firma se realizó en Washington, D.C., durante las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Este es el segundo Acuerdo de Intercambio de Exposición entre ambas entidades, tras una primera operación por $700 millones en 2025.
Con este nuevo acuerdo, las instituciones acumulan $1.200 millones en este tipo de operaciones financieras.
El mecanismo permite intercambiar exposiciones soberanas sin transferir préstamos ni modificar la relación con los prestatarios.
Esto genera una cartera más diversificada, fortalece indicadores de capital y mejora la capacidad de financiamiento.
“Este segundo acuerdo con CAF refleja algo que hemos construido con rigor técnico y consistencia: una hoja de balance más eficiente”, afirmó Gisela Sánchez, presidente ejecutiva del BCIE.
Agregó que “cada operación de este tipo fortalece nuestra posición financiera, traduciéndose en una mejor capacidad para atender a nuestros países miembros”.
Por su parte, Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, destacó el valor de la innovación financiera en la región.
“Este segundo acuerdo de intercambio de exposición con el BCIE es un ejemplo claro de cómo los bancos de desarrollo pueden liderar en innovación financiera”, indicó.
Añadió que “al optimizar nuestros balances sin transferir préstamos, fortalecemos indicadores de crédito y liberamos recursos para financiar educación y desarrollo social”.
La operación se ejecutó bajo un contrato marco firmado en mayo de 2025 entre ambas instituciones.
Este tipo de acuerdos responde a recomendaciones del G20 y busca mejorar el perfil financiero de los bancos multilaterales.
La alianza entre BCIE y CAF se posiciona como una de las más activas en optimización de balance en América Latina.
Ambas entidades refuerzan así su cooperación y su capacidad para impulsar financiamiento en sus países miembros.