El escándalo por los presuntos permisos irregulares para construir dentro del Refugio Nacional Gandoca-Manzanillo, hizo que Ariel Robles, candidato presidencial del Frente Amplio, exigiera todo el peso de la ley contra los funcionarios responsables.
“Esperamos que la Fiscalía vaya hasta las últimas consecuencias, porque no puede ser que delitos ambientales como los que ahí se han querido dar queden impunes en la sociedad costarricense”, manifestó Robles, en relación con las investigaciones que se siguen en Talamanca.
El pronunciamiento se da tras el allanamiento realizado en la Municipalidad de Talamanca el viernes anterior, donde se decomisaron documentos claves sobre presuntas construcciones ilegales en zona protegida.
Según el Ministerio Público, los expedientes incautados están relacionados con permisos otorgados en un área donde la normativa prohíbe edificaciones, lo que podría constituir un grave quebranto al régimen de conservación y al patrimonio natural del país.
“Costa Rica debe tener un discurso en pro del ambiente, pero también hechos en pro del ambiente, no solamente hablar de nuestra legislación, sino cumplir la legislación”, enfatizó el candidato, quien advirtió que continuará denunciando irregularidades ambientales, sin importar la provincia.
La investigación por parte de las autoridades no descarta nuevas diligencias ni eventuales imputaciones contra funcionarios que habrían avalado los permisos ilegales.
En marzo pasado, la Sala Constitucional ordenó la suspensión inmediata de concesiones o permisos en el Refugio Gandoca-Manzanillo y pidió la supervisión de la Defensoría de los Habitantes, la Contraloría General y la Procuraduría para garantizar el cumplimiento de esta medida.
“Todas las irregularidades ahí se han dado para favorecer a unos pocos”, finalizó Robles.





































