El diputado y aspirante presidencial Ariel Robles, del Frente Amplio, cuestionó duramente la alianza política que respalda al presidente Rodrigo Chaves, la cual oficializará su candidatura unificada el próximo sábado 12 de julio.
Robles no solo desestimó la estrategia como una repetición del pasado reciente, sino que la calificó como “el banderazo de la continuidad del desorden”.
“¿Continuidad de qué?”, preguntó de forma retórica el legislador desde el Plenario.
“Del desorden. De la corrupción. De los vínculos con el narco. De la privatización de playas. De la crisis inmobiliaria y la afectación ambiental. De berrinches y amenazas contra diputados y diputadas de oposición”, enumeró Robles.
El ataque del frenteamplista se da a raíz del anuncio de cinco partidos afines al oficialismo —Creemos, Esperanza y Libertad, Motiva, Renacer Democrático y Pueblo Soberano— que han decidido unirse bajo una misma candidatura presidencial y legislativa para garantizar la continuidad del proyecto chavista.
La diputada Pilar Cisneros, jefa de fracción del oficialismo, confirmó que el evento de lanzamiento se llevará a cabo este sábado en el Hotel Delta Marriott Aurola, en el centro de San José, donde se revelará cuál partido servirá como “vehículo electoral” de la coalición.
Robles ironizó la puesta en escena del evento. “Pueden anunciar el banderazo mañana, el sábado o en un mes. Lo que no pueden esconder es que buscan continuar una gestión fracasada que ha golpeado a las instituciones y ha evadido su responsabilidad culpando a otros poderes del Estado”, dijo.
Entre sus mayores críticas, Robles señaló el manejo de la seguridad y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
“Hoy tengo familiares en la Caja. Ahí la gente ruega que la plata se use para lo que tiene que usarse, porque no hay suficientes especialistas, enfermeros ni personal técnico. Eso también es parte de la continuidad que quieren vender”, enfatizó.
El legislador también denunció lo que considera un patrón autoritario del actual gobierno.
“Continuidad de usar la policía para perseguir opositores políticos en lugar de investigar al narco. Continuidad de amenazas desde Casa Presidencial. Continuidad de una política del berrinche y el castigo”, concluyó.
Las elecciones presidenciales serán en siete meses.